RIAD 24 Nov. (Reuters/EP) -
Los países árabes se han mantenido mayoritariamente en silencio y no han reaccionado ante el anuncio de esta madrugada de un acuerdo preliminar en materia nuclear entre Irán y el Grupo 5+1 y que prevé una rebaja de las sanciones a la República Islámica a cambio del compromiso de Irán de no enriquecer uranio por encima del 5 por ciento. Los analistas consideran que un acercamiento de Irán al armamento nuclear podría provocar una carrera armamentística en toda la región.
Los dos únicos aliados árabes de Irán, Irak y Siria, han expresado de inmediato su satisfacción por el acuerdo, al igual que la Autoridad Palestina, que considera que este acuerdo es un "toque" a Israel sobre la necesidad de llegar a acuerdos pacíficos para resolver los conflictos. "La paz es la única opción en Oriente Próximo", en palabras de Nabil Abú Rdainah, un portavoz del presidente palestino, Mahmud Abbas.
Otros países han expresado su escepticismo en las últimas semanas, pero mayoritariamente se han reservado este domingo su opinión. Sí ha trascendido que ha habido intensas consultas tanto en Arabia Saudí como en Qatar, rivales declarados de Irán, pero no ha habido ninguna declaración pública.
Mientras, Bahréin o Emiratos Árabes Unidos han dado una tibia acogida al acuerdo. "El Gobierno espera que suponga un paso hacia un acuerdo permanente que fomente la estabilidad en la región y evite tensiones y el peligro de la proliferación nuclear", ha indicado el ejecutivo emiratí en un comunicado.
El ministro de Asuntos Exteriores de Bahréin, el jeque Jalid bin Ahmed al Jalifa, también ha manifestado su satisfacción. "El acuerdo nos quita el miedo, tanto de Irán como de otros estados", ha declarado.