TEHERÁN, 14 Jun. (Reuters/EP) -
La participación durante la jornada de elecciones en Irán está siendo muy elevada, con largas colas en el exterior de los colegios electorales. Los iraníes llamados a las urnas elegirán a su nuevo presidente en unos comicios marcados por la lucha entre conservadores y reformistas.
Varios testigos aseguraron a Reuters que había más gente esperando para votar en Teherán que en las anteriores elecciones de 2009. El líder supremo, el ayatolá Jamenei instó a los iraníes a participar en las elecciones, como una crítica a los altos cargos estadounidenses que denunciaron la falta de justicia en el proceso.
El ministro del Interior, Mostafa Mohammad, ha asegurado que la elevada participación constituye la respuesta de la población al llamamiento del líder. "Quieren posicionarse frente al enemigo", ha declarado en televisión. Además, ha anunciado que el tiempo de votación se ha extendido, debido a la gran afluencia de gente.
Analistas políticos del país aseguran que la participación podría beneficiar al candidato reformista Hassan Rohani, clérigo que constituye la única alternativa moderada del país. Rohani, que fue negociador nuclear entre 2003 y 2005, ha hecho un llamamiento para rehabilitar las relaciones exteriores de Irán y redactar una "carta de derechos civiles", un mensaje que ha calado en muchos iraníes que desean un cambio.
Sin embargo, muchos de estos partidarios aseguran tener dudas después de lo ocurrido en las anteriores elecciones, cuando los líderes reformistas denunciaron un fraude electoral que llevó a la reelección al actual presidente Mahmud Ahmadineyad, después de que el Gobierno denegara hacer un recuento de las papeletas.
"No he decidido aún sobre si votar o no. Todavía me enfada lo ocurrido hace cuatro años", ha asegurado Mahnaz, una artista de Teherán. "Aunque una parte de mí todavía cree que votar es importante. Si decido ir a votar lo haré por Rohani, el único moderado entre todos los candidatos", ha añadido.
En los comicios compiten un total de seis candidatos, que han pasado la criba del Consejo de los Guardianes, un órgano con poder de veto sobre los candidatos electorales en Irán, que recibió un total de 3.444 candidaturas.