'Patricia' deja menos daños de lo esperado en la costa mexicana pero se desconoce su impacto en zonas alejadas

Actualizado 24/10/2015 21:53:43 CET

UNIÓN DE TULA (MÉXICO), 24 Oct. (Reuters/EP) -

El huracán Patricia, ahora degradado a tormenta tropical, parece haber causado menos daños de los que se temía en la costa del Pacífico mexicano, pero por ahora se desconoce el resultado de su paso por zonas aisladas salpicadas de residencias exclusivas y pueblos de pescadores donde el ciclón descargó fortísimos vientos y torrenciales lluvias.

Miles de habitantes y turistas han huído de la tormenta, una de las más potentes en la historia, buscando refugio en albergues. No había informes de muertes ni grandes daños en centros turísticos como Puerto Vallarta y Manzanillo.

Sin embargo, líneas telefónicas seguían caídas en la zona de Cuixmala, sede de un lujoso centro turístico, cerca de donde la tormenta tocó tierra con un enorme ojo de 10 kilómetros de diámetro.

Con ráfagas cercanas a los 300 kilómetros por hora, el ciclón ha afectado calles y carreteras, y ha derribado árboles y postes de luz tras tocar tierra, además de provocar cortes de suministro eléctrico. La tormenta, no obstante, se debilitó rápidamente en su camino hacia el noroeste del país.

Puerto Vallarta se ha despertado con un sábado soleado, lo que permitió a los trabajadores retirar tablas de ventanas y reanudar los servicios de transporte público. Muchos de los turistas pudieron regresar a sus alojamientos desde el viernes.

Alhy Daniel Núñez, portavoz de la Cruz Roja de Jalisco, dijo que "afortunadamente, no fueron los daños tan severos". Elprincipal puerto de carga del país, Manzanillo, registró daños menores, y las carreteras y aeropuertos de la región afectada operaban con normalidad.

No obstante, lejos de las zonas pobladas, los residentes han descrito escenas de caos. "En mi casa arrancó todos los árboles, en las parcelas de enfrente tiró la siembra", dijo Eduardo Covarrubias, de 50 años, dueño de un restaurante en el pequeño pueblo de Unión de Tula, a unos 200 kilómetros de la costa.

Por otro lado, los habitantes de Las Juntas, un pueblo cercano a la confluencia de dos ríos a unos 10 kilómetros de Puerto Vallarta, han tenido que ser evacuados de un rápido aumento de los niveles de agua durante la noche, dijo una portavoz de Protección Civil.

No obstante, las autoridades advirtieron que las lluvias continuarán, y podrían registrarse deslaves, deslizamientos de laderas y desbordamientos de ríos y arroyos.

En un mensaje televisado el viernes por la noche, el presidente Enrique Peña Nieto exhortó a los mexicanos a tomar precauciones, y advirtió que la tormenta que los meteorólogos habían dicho podía causar daños catastróficos aún era peligrosa.

"Los primeros reportes confirman que los daños han sido menores a los correspondientes a un huracán de esta magnitud", dijo Peña Nieto. "Aún no podemos bajar la guardia".

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