Actualizado 13/03/2007 21:14 CET

Portugal.- Prisión condicional para la mujer que raptó un bebe durante un año para conservar a su pareja

LISBOA, 13 Mar. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro) -

Un Tribunal portugués decretó hoy prisión provisional para la mujer de 37 años que supuestamente secuestró, hace trece meses, un bebe con tres días de vida del hospital Padré Américo, en Peñafiel, en el norte del país.

La acusada, después de cuatro horas de declaración, confesó el delito y alegó que lo hizo para mantener a su lado a su pareja, que fue quién la denunció.

La sociedad portuguesa respira de alivio con el fin del secuestro de la bebe de Peñafiel, como es conocida la niña natural de esa localidad, aunque también está sorprendida con el por qué del secuestro.

Trece meses después de haber desaparecido del hospital, con apenas tres días de vida, y tras incansables búsquedas de la Policía y llamamientos de los padres para que la devolvieran, las autoridades la encontraron, gracias a la denuncia realizada por el compañero sentimental de la supuesta secuestradora.

La "falsa" madre afirmó que lo hizo para mantener a su lado a su pareja. La mujer, de 37 años, fingió un embarazo y para no ser descubierta se alejó durante una temporada de Valongo, localidad cercana a Oporto en la que vivía. El 17 de febrero de 2006 fue al hospital de Peñafiel para robar un bebé.

De vuelta a su casa, tiempo después, su compañero sentimental, y la hermana de éste, comenzaron a desconfiar de que la niña no era hija de la pareja ante la insistente negativa de la "falsa" madre a bautizar al bebé o registrarlo. Como la fecha de nacimiento coincidía con la del secuestro, comenzaron a sospechar.

Ayer por la mañana se acercaron al registro civil para verificar si había algún nacimiento en el lugar y el día indicados por la sospechosa, al comprobar que no, fueron a la Policía y lo denunciaron. La sospechosa tiene dos hijas más con las que vivía, que temporalmente van a estar bajo la custodia de una vecina y bajo la supervisión de la Protección de Menores.

La familia, según la Policía, tenía algunas dificultades económicas y vivía con alguna falta de higiene, sin embargo, tanto el bebé como las otras dos niñas, estaban aparentemente bien cuidadas. Los exámenes de ADN confirmaron hoy que el bebé, al que la raptora llamaba Joana, era el mismo que desapareció del hospital de Peñafiel y que está en perfecto estado de salud. Ahora, deberá ser entregada a sus padres y las autoridades seguirán investigando si hubo alguien más implicado.