El presidente de Afganistán pide la dimisión de la cúpula de seguridad del Gobierno

Ashraf Ghani
REUTERS / OMAR SOBHANI - Archivo
Actualizado 25/08/2018 16:51:57 CET

El mandatario acusa a sus ministros de Defensa e Interior de ser incapaces de controlar la violencia en el país

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, ha pedido este sábado la dimisión de su gabinete de seguridad, formado por el ministro de Defensa, Tariq Shah Bahrami, el ministro del Interior, Wais Barmak, y el jefe del Directorio de Seguridad Nacional, Massoom Stanikzai.

Entre los motivos esgrimidos por el presidente afgano se encuentran el ataque con cohetes de esta semana contra el palacio presidencial de Kabul, el asalto talibán contra la ciudad de Ghazni y el aumento de las bajas en las filas del Ejército afgano, informan fuentes oficiales a Tolo News.

Minutos antes había dimitido otro componente del gabinete de seguridad, el ex ministro del Interior afgano Hanif Atmar, citando diferencias irreconciliables con el Gobierno. Ghani ha nombrado inmediatamente a su sucesor: el embajador afgano en EEUU, Hamdulá Mohib.

Atmar, en la misiva recogida por Tolo News, ha explicado que ha protagonizado fuertes tensiones con el Gobierno en asuntos de "unidad nacional, consenso nacional, gestión política de paz y seguridad, asuntos electorales, buen gobierno y asuntos regionales".

"Dado que las diferencias mantenidas en los últimos meses no se han arreglado con un consenso, he decidido presentar mi dimisión", ha manifestado.

ATAQUES

Al menos una docena de cohetes fueron disparados este martes contra el palacio presidencial y la zona diplomática de Kabul por un grupo de insurgentes, provocando la respuesta de las fuerzas de seguridad.

El ataque ha comenzado hacia las 9.00 horas cuando el presidente afgano, Ashraf Ghani, estaba ofreciendo su discurso con motivo de la fiesta del Eid al Adha en el palacio presidencial, en cuyos alrededores habrían impactado al menos dos de los proyectiles disparados.

El asedio de cinco días de los talibán sobre Ghazni se cobró las vidas de al menos 150 soldados y 95 civiles muertos, y puso de manifesto el frágil control del Gobierno de Ghani sobre la seguridad y su aparente incapacidad para evitar ataques a gran escala.