El presidente de Líbano dice que cualquier declaración de Hariri desde Arabia Saudí es "motivo de sospecha"

Michel Aoun
REUTERS / STEPHANE MAHE
Actualizado 13/11/2017 3:56:56 CET

MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Líbano, Michel Aoun, ha recalcado este domingo que cualquier declaración por parte del primer ministro, Saad Hariri, desde Arabia Saudí es "motivo de sospecha", después de su dimisión por sorpresa desde Riad.

El mandatario ha manifestado que la dimisión presentada por Hariri tuvo lugar "en circunstancias misteriosas y ambiguas", agregando que las autoridades saudíes habrían "restringido el movimiento" del primer ministro libanés, así como "cualquier comunicación con su familia".

"Estas circunstancias hacen que cualquier cosa dicha por Hariri o que diga en el futuro, así como cualquier cosa que se le atribuya, sea motivo de sospecha y ambigüedad", ha remachado, según ha informado la agencia estatal libanesa de noticias, NNA.

El propio Hariri ha reaparecido este domingo para anunciar que volverá "muy pronto" a Líbano y ha abierto la puerta a retirar su dimisión, anunciada hace ocho días, siempre que Líbano mantenga su neutralidad en los conflictos regionales.

"Hay que respetar el principio de disociación", ha planteado Hariri como condición para retirar su renuncia durante una entrevista con la televisión árabe Futuro (propiedad precisamente de Hariri).

"Voy a volver a Líbano muy pronto", ha asegurado además, al tiempo que ha subrayado que presentará su dimisión "de una manera constitucional". En cuanto a su dimisión, Hariri ha señalado que buscaba el "despertar" del pueblo libanés y ha advertido de que tuvo que tomar "ciertas precauciones".

Hariri dimitió el pasado 4 de noviembre en un mensaje televisado desde Arabia Saudí, lo que desató las especulaciones sobre si estaba retenido y si fue obligado a dimitir. Desde entonces apenas se ha sabido nada sobre él.

En ese sentido, ha asegurado que "Arabia Saudí no interfiere en Líbano" y ha subrayado que "la campaña anticorrupción en Arabia Saudí es una cuestión interna".

Hariri se refería así a la detención por corrupción de numerosos príncipes y personalidades saudíes coincidiendo precisamente con su anuncio de dimisión. Además, ha subrayado que tiene libertad dentro de Arabia Saudí y que puede viajar cuando quiera.

El primer ministro libanés también se ha referido a Aoun --quien se ha negado a aceptar su dimisión--, con el que ha dicho que mantiene "una relación muy cordial" y se ha comprometido a mantener un "diálogo amplio con el presidente" cuando regrese a Líbano "para abordar cómo seguir adelante con el acuerdo".

La comparecencia de Hariri ha tenido lugar un día después de que fuentes cercanas al político libanés aseguraran, en declaraciones a la agencia británica de noticias Reuters, que presentó su dimisión forzado por Arabia Saudí por negarse a enfrentarse al partido-milicia chií libanés Hezbolá.

"Cuando el avión de Hariri aterrizó en Riad recibió un mensaje inmediatamente afirmando que algo iba mal", han dicho estas fuentes. "No había nadie esperándole", han detallado, añadiendo que le fue confiscado el teléfono inmediatamente después.

Estas fuentes han indicado que Arabia Saudí ha decidido que el primer ministro --aliado de Riad desde hace años e hijo del asesinato ex primer ministro Rafik Hariri-- debe ser apartado.

Fuentes libanesas han asegurado que Riad desea reemplazar a Saad Hariri por su hermano mayor Bahaa como principal líder político suní de Líbano. Asimismo, han dicho que Bahaa se encuentra en Arabia Saudí y que las autoridades han pedido a miembros de la familia Hariri que viajen para jurarle lealtad, a lo que se habrían negado.

El Gobierno saudí ha rechazado en varias ocasiones que haya forzado a dimitir a Hariri, y por el momento no se han pronunciado sobre las informaciones sobre las condiciones de su llegada, la confiscación de su teléfono o los posibles planes para reemplazarle por su hermano mayor.

Sin embargo, fuentes cercanas a Hariri han recalcado que antes de su viaje a Riad el jueves 2 de noviembre les aseguró que se encontrarían durante el fin de semana en la localidad egipcia de Sharm al Sheij, donde estaba previsto que se reuniera con el presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi.

"NO MOSTRARON RESPETO"

Estas fuentes han relatado que, tras llegar a Riad, Hariri se dirigió a su vivienda en la capital del país, donde su familia cuenta con múltiples propiedades y lazos comerciales.

El sábado, un funcionario de protocolo le pidió que fuera a una reunión con el príncipe heredero, Mohamed bin Salman, tras lo que tuvo que esperar durante horas hasta que se le entregó el texto de su dimisión para que la leyera por televisión.

"Desde el momento en el que llegó, (los saudíes) no mostraron respeto por él", ha dicho un destacado político libanés.

Las citadas fuentes han manifestado que durante su último viaje a Arabia Saudí abordó la situación de Hezbolá en el país, explicando que era necesario mantener lazos con el partido-milicia para mantener la estabilidad en Líbano.

"Lo que pasó durante esos encuentros, creo, es que (Hariri) reveló su posición sobre cómo tratar con Hezbolá en Líbano: que una confrontación desestabilizaría el país. Creo que (a los saudíes) no les gustó lo que oyeron", ha dicho una de estas fuentes.

Así, ha apuntado que Hariri pidió a las autoridades saudíes "no hacerles responsables de algo que está fuera de su control o del de Líbano", en referencia a Hezbolá.

"Para los saudíes es una batalla existencial. Es blanco o negro. En Líbano estamos acostumbrados al gris", ha explicado este fuente, resaltando que Riad mantiene una postura de oposición frontal a Hezbolá y no aceptó la explicación del primer ministro.