Agricultores en un suburbio de Damasco
DIAA AL-DIN / REUTERS
Actualizado: martes, 15 noviembre 2016 14:56

La FAO y el PMA advierten de que la seguridad alimentaria en el país empeorará y podría haber nuevos desplazamientos

MADRID, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

La producción alimentaria en Siria se encuentra en un mínimo histórico, ya que la inseguridad generalizada y las condiciones meteorológicas desfavorables en algunas zonas del país siguen obstaculizando el acceso a la tierra, a los suministros agrícolas y los mercados, han alertado este martes el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La última misión de evaluación realizada por ambas agencias ha puesto de manifiesto que después de cinco años de conflicto muchos agricultores han perdido la capacidad de seguir resistiendo. Teniendo en cuenta el aumento de los precios y la escasez de insumos esenciales como fertilizantes y semillas, podrían verse obligados a dejar de cultivar a menos que reciban ayuda inmediata, han advertido.

Si dejan de producir alimentos, han subrayado el PMA y la FAO, esto podría tener graves consecuencias no sólo para la seguridad alimentaria de las familias campesinas, sino también para la disponibilidad de alimentos en el país lo que, en última instancia, podría provocar "nuevos desplazamientos de población".

Según las dos agencias, la superficie plantada con cereales en la temporada agrícola 2015-16 es la más reducida registrada hasta la fecha. Los agricultores sembraron unas 900.000 hectáreas de trigo en el último año, frente a los 1,5 millones de hectáreas de antes de la crisis. En cuanto a la producción, ha pasado de un promedio de 3,4 millones de toneladas de trigo recolectado antes de la guerra a 1,5 millones de toneladas este año, un 55 por ciento menos.

Además de la falta de insumos, y a su elevado precio y dudosa calidad en muchos casos, la escasez de lluvias y la destrucción de valiosas infraestructuras de riego han empeorado la situación de los productores, que intentan seguir obteniendo alimentos en circunstancias adversas, ha explicado el PMA y la FAO.

En algunos casos, esto ha llevado a los agricultores a pasarse de cultivos valiosos y nutritivos a otros más resistentes pero menos nutritivos, como la cebada.

LA SITUACIÓN VA A EMPEORAR

"Hoy en día, observamos que casi el 80 por ciento de los hogares en toda Siria se enfrentan a la falta de alimentos o de dinero para comprarlos, y la situación sólo va a empeorar si no apoyamos a los agricultores para que puedan conservar sus tierras y sus medios de vida", ha subrayado Abdessalam Ould Ahmed, director general adjunto y representante regional de la FAO para Oriente Próximo y Norte de África.

"La agricultura era la principal fuente de sustento para los hogares rurales antes de la crisis y todavía continúa produciendo, en cierta medida, pero se encuentra forzada al máximo y los campesinos han agotado su capacidad para hacer frente a la situación", ha añadido.

Por su parte, el director regional del PMA, Muhannad Hadi, ha subrayado que hay siete millones de personas en situación de inseguridad alimentaria en Siria y "que han agotado los ahorros de toda una vida y ya no pueden poner alimentos en la mesa de sus familias".

Según ha precisado, las dos agencias están trabajando juntas para invertir en más proyectos de medios de subsistencia en la agricultura, como la manera más eficaz de hacer frente a la inseguridad alimentaria a largo plazo".

CONSECUENCIAS PARA LA GANADERÍA

Por otra parte, también han indicado que los productores ganaderos están sufriendo igualmente las consecuencias de la crisis y muchas familias que viven de la ganadería se han visto obligadas a vender o sacrificar sus ovejas, cabras y aves de corral.

Los continuos enfrentamientos y la inseguridad generalizada siguen limitando el acceso a las tierras de pastoreo y las fuentes de agua, mientras que muchos pastores no pueden permitirse el adquirir piensos. Mientras tanto, el servicio veterinario del país se está quedando sin vacunas y medicamentos habituales, lo que hace más difícil para los ganaderos mantener a sus animales sanos y productivos, ha añadido.

Como resultado, han explicado la FAO y el PMA, Siria, que en tiempos exportaba ganado, ha visto su cabaña ganadera reducirse significativamente desde que estalló el conflicto. Actualmente hay un 30 por ciento menos de ganado vacuno, un 40 por ciento menos de ovejas y cabras, y un alarmante 60 por ciento menos de aves de corral.

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