La producción de opio en Afganistán alcanza un nuevo récord en 2017: 9.000 toneladas

Actualizado 15/11/2017 14:58:43 CET
Cultivo de la droga de opio en Afganistán
Reuters

MADRID, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

La producción del opio en Afganistán ha alcanzado en 2017 un nivel récord de 9.000 toneladas, lo que representa un aumento del 87 por ciento en relación a la cifra de 2016, según el último informe anual elaborado por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el Ministerio de Narcóticos de Afganistán y publicado este miércoles.

"Es probable que aumente la insurgencia y la financiación de grupos terroristas dentro de Afganistán, mientras que una mayor cantidad de heroína, de alta calidad y bajo coste, llegará a los mercados en todo el mundo, llevando a un mayor consumo", ha advertido la UNODC.

Según la Oficina de Naciones Unidas, el aumento de la producción se debe principalmente al aumento de la superficie cultivada de amapolas, que también ha alcanzado su propio récord --328.000 hectáreas en 2017, un 63 por ciento más en comparación con las 201.000 hectáreas de 2016--.

"El desalentador aumento del año pasado se ha convertido en una tendencia profundamente alarmante en el cultivo y la producción de opio en el país", ha dicho el director ejecutivo de UNODC, Yury Fedotov, en un comunicado.

"Es hora de que la comunidad internacional y Afganistán vuelvan a priorizar el control de drogas y reconozcan que cada nación tiene una responsabilidad compartida por este problema global", ha declarado Fedotov. "El cultivo y la producción de opio es un problema complejo y está ligado a la Agenda 2030 sobre Desarrollo Sostenible", ha recordado el director ejecutivo de UNODC, quien ha subrayado la necesidad de asociarse y coordinarse para atajar el problema.

"La UNODC ha creado iniciativas, como la Iniciativa Triangular y el Pacto de París, y ha creado redes para ayudar pero se debe intensificar la participación para aumentar la eficacia", ha dicho. "La UNODC trabajará con sus socios, incluido el Gobierno, para hacer todo lo posible por ayudar a la población de Afganistán", ha añadido, "pero el compromiso regional e internacional es fundamental para encontrar una solución".

AUMENTO A PESAR DE LOS ESFUERZOS

A lo largo de 2017 las autoridades de catorce provincias han destruido un total de 750 hectáreas de cultivos de amapola, lo que representa un aumento del 111 por ciento con respecto a 2016, cuando se destruyeron 355 hectáreas en siete provincias. Durante la campaña de erradicación de cultivos han muerto seis personas y ocho han resultado heridas.

A pesar de los esfuerzos, el cultivo de la amapola se ha expandido a nuevas regiones, mientras que en otras se han producido fuertes aumentos. El número de provincias libres de cultivo de la adormidera ha disminuido de 13 a 10, aumentando de 21 a 24 las provincias que sí cuentan con producción.

En Helmand, el cultivo ha aumentado en 63.700 hectáreas, un 79 por ciento, que representa aproximadamente la mitad del aumento total. En Balj ha aumentado en más de 10.000 hectáreas, en Kandahar, más de 7.500, en Nimroz 6.200 y en Uruzgan 6.000 hectáreas.

EL 57% SE PRODUCE EN EL SUR

"La región sur tiene la mayor participación del país en la producción nacional de opio, con un 57 por ciento, lo que equivale a unas 5.200 toneladas", ha asegurado la UNODC. La segunda región productora de opio más importante de Afganistán es la septentrional, responsable del 16 por ciento de la producción nacional, seguida de la región occidental, con el 13 por ciento. Las áreas restantes en conjunto, representaron el 12 por ciento de la producción de opio, han añadido.

El valor total estimado de la producción de opio en 2017 ha aumentado un 55 por ciento en comparación con 2016. La explotación del opio en Afganistán genera un total de 1.390 millones de dólares (1.174 millones de euros), lo que equivale al 7 por ciento del PIB nacional afgano. Afganistán produce el 90 por ciento del opio que se consume en el mundo.

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