RDC celebra unas presidenciales que podrían marcar su primera transición democrática

Máquinas de votación en República Democrática del Congo
REUTERS / KENNY-KATOMBE BUTUNKA
Actualizado 29/12/2018 12:29:30 CET

Kabila abandona el poder dos años después del fin de su mandato y apunta que podría presentarse en 2023

El próximo mandatario tendrá que hacer frente a la crisis, la inseguridad y el brote de ébola

MADRID, 29 Dic. (EUROPA PRESS) -

La población de República Democrática del Congo (RDC) acudirá este domingo a las urnas para unas históricas elecciones presidenciales que podrían marcar la primera transición democrática en el país, dos años después del fin del mandato de Joseph Kabila y tras una serie de aplazamientos justificados por la situación de inseguridad y la dificultad para organizar los comicios en el país.

Las elecciones tendrán lugar finalmente tras una serie de aplazamientos de última hora: la semana pasada se cambió la fecha del 23 de diciembre por la del 30, mientras que los comicios en las ciudades de Beni y sus alrededores y en la cercana ciudad de Butembo por el brote de ébola y la violencia que ha afectado la zona, así como en Yumbi, se celebrarán en marzo de 2019.

El cambio de última hora en las tres ciudades aludidas, según la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI), no afectará al calendario electoral, de tal forma que los resultados finales de las presidenciales se conocerán el 15 de enero y el nuevo mandatario tomará posesión tres días más tarde.

A las elecciones, marcadas por la violencia durante la campaña electoral y la destrucción de miles de máquinas de votar en un incendio en la capital, Kinshasa, se presentan un total de 21 candidatos, entre ellos el 'delfín' de Kabila, Emmanuel Ramazani Shadary.

Alrededor de 40 millones de personas están llamadas a las urnas, en una jornada en la que se usarán por primera vez las controvertidas máquinas de votación, criticadas por la totalidad de la oposición y defendidas por las autoridades electorales, encarnadas en la CENI.

Shadary figura como uno de los principales favoritos debido a que cuenta con el respaldo del 'establishment' de Kabila, si bien la imagen del mandatario se ha visto dañada en los últimos años y los sondeos apuntan a una carrera disputada con alguno de los candidatos de la oposición, muy fragmentada.

Pese a que los siete principales líderes opositores del país alcanzaron un acuerdo para nombrar a Martin Fayulu como candidato de unidad, el acuerdo se rompió poco después debido a las críticas de varios partidos ante la elección del empresario y antiguo directivo de Exxon Mobil como opción.

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Poco después, Félix Tshisekedi --líder de la principal formación opositora-- y Vital Kamerhe anunciaron un acuerdo para la candidatura del primero, que ahora figura como uno de los principales candidatos a hacerse con la Presidencia y suceder así a Kabila.

Si bien estas divisiones amenazan con reducir la posibilidad de éxito de la oposición, lo socavado de la figura de Kabila y el hecho de que Shadary haya sido un alto cargo del Gobierno y del partido gubernamental, el PPRD, podrían inclinar la balanza a su favor ante el hastío de la población debido a la constante situación de inseguridad en gran parte del país y la crisis económica y social.

En este sentido, Fayulu figura como el favorito de los congoleños para convertirse en el nuevo presidente, según un sondeo publicado este viernes por el Grupo de Estudio sobre Congo (GEC) de la Universidad de Nueva York.

El sondeo, resultado de la media de los realizados por los institutos BERCI e Ipsos Sudáfrica, sitúa a Fayulu, candidato por la coalición opositora Lamuka que integran también Jean-Pierre Bemba y Moise Katumbi, en el 44 por ciento, seguido por Tshisekedi, con el 24 por ciento, y Shadary, con el 18 por ciento.

VIOLENCIA DURANTE LA CAMPAÑA

La campaña electoral ha estado marcada por la represión contra los seguidores de la oposición y la violencia en varios puntos del país, especialmente en los Kivus, donde operan numerosos grupos armados.

En las semanas previas a los comicios han muerto cerca de diez personas por la represión de las manifestaciones, lo que llevó a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, a condenar el 14 de diciembre el "excesivo" uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad y pidió a las autoridades que garantizaran la libertad de expresión y manifestación.

Asimismo, durante los últimos diez días se registró el citado incendio de las máquinas de votación, muy criticadas por la oposición por la posibilidad de que faciliten una manipulación de los resultados.

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El presidente de la CENI, Corneille Nangaa, ha defendido el uso de estos aparatos a pesar de que en una primera prueba realizada en el marco de las elecciones a gobernador en agosto de 2017 dos de los tres sistemas presentaron fallos.

Los disputados resultados de los comicios en 2006 y 2011 derivaron en protestas violentas, una situación que podría repetirse en esta ocasión debido a la posibilidad de que cualquiera de los candidatos derrotados denuncie como ilegales los resultados y convoque protestas.

La situación de inseguridad ha llevado a Estados Unidos a ordenar la evacuación de todo su personal diplomático no esencial por temor a un estallido de violencia durante las elecciones presidenciales. Por su parte, Reino Unido también emitió una alerta de viaje.

LA IMPORTANCIA DE LAS ELECCIONES

Los comicios tienen una gran importancia en el país, que no ha vivido una transición política pacífica desde su independencia de Bélgica en 1960, empezando por el golpe promovido por Bélgica y Estados Unidos contra el líder de la independencia Patrice Lumumba --asesinado ese mismo año--.

Posteriormente, Mobutu Sese Seko --líder del golpe contra Lumumba-- fue derrocado igualmente en una asonada en 1997 por Laurent-Desire Kabila, asesinado en 2001 y sucedido entonces por su hijo y actual mandatario, Joseph Kabila.

El país ha sido escenario de dos guerras regionales en 1996 y 2003, desencadenadas en parte por el genocidio en 1994 en Ruanda y la inestabilidad provocada por las decenas de grupos armados que operan en la frontera con ese país y en otras partes de RDC, lo que ha provocado que cientos de miles de personas hayan huido a través de sus fronteras sólo durante este año.

Las elecciones tienen lugar además en un contexto muy delicado debido a la crisis económica, que ha llevado a cerca de 15 millones a una situación de inseguridad alimentaria --según datos de la ONU y el Gobierno de RDC--.

Según datos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el 43 por ciento de los niños de menos de cinco años sufren desnutrición, mientras que en seis provincias hay una tasa de desnutrición de al menos el 50 por ciento.

EL BROTE DE ÉBOLA

Por otra parte, el último brote de ébola ha dejado un total de 593 casos y 359 muertos, se ha convertido ya en el segundo más grande de la historia, siendo únicamente superado por el brote registrado en África Occidental entre 2013 y 2016, en el que se registraron más de 28.000 casos confirmados.

La respuesta al brote se ha visto dificultada por la violencia y la seguridad en la zona afectada. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó en noviembre que está previsto que el brote se prolongue al menos hasta mediados de 2019.

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De hecho, la propia OMS alertó el viernes de que el recrudecimiento de las protestas en Kivu Norte por el aplazamiento de las elecciones en Beni y Butembo ha añadido un nuevo desafío a la lucha contra la epidemia de ébola.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que "se ha llegado a un punto crítico en la respuesta ante el ébola" y que "se están viendo signos de esperanza en muchas áreas, incluido una reciente disminución de los casos en Beni".

"Estos avances podrían perderse si sufrimos un periodo de prolongada inseguridad que resulte en un incremento de las transmisiones. Eso sería una tragedia para la población local, que ya ha sufrido demasiado", zanjó.

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