Archivo - Fotografía de archivo de trabajadores sanitarios en un centro de tratamiento del ébola en Bunia, en el este de República Democrática del Congo (RDC) - Europa Press/Contacto/Xin Huashefa - Archivo
MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de República Democrática del Congo (RDC) han elevado este lunes a más de 6.400 los casos confirmados tras la declaración a mediados de mayo de un brote de ébola en el este del país, que deja ya 3.175 muertos, lo que lo convierte desde hace semanas en el más mortífero en la historia del país africano.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha señalado en su último boletín que hasta la fecha se han registrado 6.604 casos y 3.175 fallecidos, incluidos 82 contagios y nueve muertos durante las últimas 24 horas, en las que de 32 pacientes han recibido el alta, lo que eleva a 1.548 el número de recuperados.
En este sentido, ha afirmado la tasa de letalidad del virus es del 48,1%, mientras que la tasa de seguimiento de los contactos asciende al 85,7%, con la provincia de Ituri (noreste) como epicentro del brote, con el 80,6% del total de los contagios detectados por las autoridades.
Las autoridades han indicado que hasta la fecha hay seis provincias afectadas por el brote --Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Alto Uélé, Bajo Uélé y Tshopo--. Por su parte, Uganda --que registró 20 casos y dos muertos-- anunció el 27 de agosto el fin del brote tras 42 días sin casos después del alta del último paciente.
El brote en RDC es ya el más mortífero en la historia del país, superando el registrado entre 2018 y 2020, con las proyecciones apuntando a que podría llegar a superar al registrado entre 2014 y 2016 en África occidental, que dejó 28.616 casos y 11.325 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
RDC --que en diciembre de 2025 decretó el fin de otro brote, en este caso en Kasai-- es considerado el país con más experiencia del mundo en el manejo del virus del ébola, habiendo enfrentado más de una docena de brotes desde que se identificó el virus en 1976 en un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola, del que tomó el nombre la enfermedad.