MADRID 10 May. (EUROPA PRESS) -
El rey de Bahréin, Hamad bin Issa al Jalifa, ha defendido este lunes que en su país existe separación de poderes y que él no tiene ninguna capacidad de vetar las propuestas que realice el Parlamento como tampoco interfiere en las decisiones de los jueces.
En un encuentro con clérigos y jueces en su residencia en el que también estuvieron presentes anoche varios altos cargos, el monarca, según recoge la agencia oficial BNA este martes, ha justificado también su decisión de levantar el estado de emergencia, decretado a raíz de las violentas protestas antigubernamentales que comenzaron en febrero, con el fin de que el país vuelva a la normalidad.
"No he ordenado la creación de un Parlamento para que sea disuelto cada uno o dos años, sino para que siga desempeñando su papel vital en la promoción de las reformas económicas y sociales", ha subrayado el rey Hamad, para quien "el mayor honor de cualquier persona es entrar en el Parlamento y representar al pueblo".
El soberano parecía hacer con ello una crítica a los diputados del partido chií Wefaq, la principal formación opositora en la isla, que presentaron su renuncia a sus escaños a raíz de la violencia con la que las fuerzas de seguridad reprimieron las protestas para reclamar más democracia en Bahréin.
Así las cosas, siempre según BNA, ha asegurado que los parlamentarios tienen libertad para discutir los principales asuntos a los que se enfrenta el país y proponer leyes para mejorar la sociedad. "Si los diputados presentan propuestas sensatas tras consultas con los comités creados por el Gobierno, la jefatura (del país) las apoyará para alcanzar los logros deseados", ha asegurado.
En este sentido, el monarca ha afirmado que "no tenemos el poder de vetar las propuestas presentadas por el Parlamento" y ha recordado que en Bahréin "los poderes legislativo, ejecutivo y judicial están separados y son independientes y nosotros respetamos su independencia".
Según el rey Hamad, "nunca interferimos en el trabajo del poder judicial", que en estos momentos está juzgando a varios activistas acusados de orquestar las protestas y que ya ha condenado a muerte a cuatro personas por el asesinato de dos policías durante las manifestaciones. "Reto a cualquier juez o diputado a que encuentren cualquier directiva dada por mí al poder judicial", ha remachado el monarca.
En cuanto al levantamiento del estado de emergencia, el rey bahreiní ha aclarado que lo que busca es que la vida vuelva a la normalidad, pero ha advertido de que esto no significa que se ignorará la seguridad y la estabilidad o no se aplicará la ley.
"Hoy en día tenemos un objetivo, que la vida vuelva a la normalidad y encarrilar de nuevo las reformas", ha asegurado el monarca, manifestando su deseo de "dejar atrás esta crisis lo antes posible" y que el país pueda "mirar adelante".