Publicado 01/05/2015 22:17CET

Rousseff asume que tendrá que "acostumbrarse a las voces de las calles"

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff
Gobierno de Brasil

BRASILIA, 1 May. (EUROPA PRESS) -

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha asumido este viernes que tendrá que "acostumbrarse a las voces de las calles", en alusión a la creciente tendencia opositora contra su Gobierno, que ha cristalizado en olas de protestas durante los últimos años.

"Tenemos que acostumbrarnos a las voces de las calles. Tenemos que reconocer como legítimas las reivindicaciones de todos los sectores sociales. Y tenemos que hacerlo sin violencia, sin represión", ha dicho en un vídeo publicado en el Blog del Palacio de Planalto.

Rousseff ha defendido el "diálogo franco y transparente" como única solución a los conflictos. "Queremos construir consenso respetando el derecho a la libertad de opinión y de manifestación y evitando la violencia", ha asegurado.

En el contexto del Día del Trabajo, ha anunciado la creación de un foro de debate entre los principales sindicatos y empresarios del gigante suramericano, con la participación del Gobierno, para discutir futuros cambios en materia laboral.

Como primeros temas de discusión, la líder del Partido de los Trabajadores (PT) ha propuesto "la sostenibilidad del sistema de pensiones" y "las políticas para el fortalecimiento del empleo", según ha informado la prensa brasileña.

Además, ha aprovechado para defender el proyecto de ley para regular la subcontratación. "Debe mantenerse la diferenciación entre actividad y fin. Es preciso asegurar a los trabajadores los derechos conquistados", ha reiterado.

Rousseff también ha destacado las actuaciones de su Gobierno en materia laboral, recordando que bajo su Presidencia el salario mínimo ha subido un 14,8 por ciento. "Este año enviaré al Congreso una propuesta para garantizar la revalorización hasta 2019", ha adelantado.

En la misma línea, la líder izquierdista ha destacado la reforma del impuesto sobre la renta de las personas físicas. "Con ella el trabajador tendrá su salario asegurado, no pagará más impuestos", ha sostenido Rousseff.