Rumanía.- El ministro rumano de Justicia cree que los casos de corrupción bloquean las reformas exigidas por la UE

Actualizado 20/11/2007 20:22:28 CET

BUCAREST, 20 Nov. (EP/AP) -

El ministro de Justicia rumano, Tudor Chiuariu, consideró hoy que los numerosos casos de corrupción que continúan sin resolverse en Rumanía están bloqueando las reformas que la Unión Europea ha exigido llevar a cabo en el país.

"La situación sería mucho más favorable si los casos de corrupción se hubiesen resuelto; esto habría enviado buenas señales políticas", declaró Chiuariu a periodistas extranjeros.

Añadió, además, que algunos jueces aún no se han librado de las interferencias externas. "Los jueces que quieren hacer su trabajo no tienen nada que temer. Sin embargo, algunos obedecen a intereses políticos y económicos", aseguró.

Rumanía se unió a la Unión Europea el 1 de enero. Desde entonces ha continuado implantando reformas en su sistema judicial, el cual ha sido influido por factores externos desde la caída del comunismo en 1989.

El propio ministro está bajo investigación por una presunta venta de terreno público del Estado a una empresa privada. Él ha negado su culpabilidad y ha dicho a los periodistas que el caso está motivado por razones políticas.

También el ministro de Trabajo, Paul Pacuraru; el ex primer ministro Adrian Nastase; el ex ministro de Telecomunicaciones Zsolt Nagy; el ex ministro de Agricultura Decebal Traian Remes; el ministro de Economía, Codrut Seres y el ex ministro de Transportes, Miron Mitrea, están siendo investigados por casos de corrupción, aunque ninguno de ellos ha sido resuelto hasta la fecha.

Aunque ha habido reformas, Chiuariu reconoció que el sistema judicial rumano no funciona de manera efectiva.

Trescientos casos de corrupción bloquean el sistema a causa de la solapamiento de competencias entre las tres instituciones que manejan los casos de corrupción. Al menos 33 de ellos han sido estimados como casos importantes que "nos gustaría ver resueltos", declaró Chiuariu.