MADRID, 7 (EUROPA PRESS)
El Ministerio de Defensa ruso ha denunciado este miércoles que un grupo de "sabotaje" ucraniano ha destruido parte del oleoducto de amoniaco que conecta las ciudades de Toliatti, en el oeste de Rusia, y Odesa, el suroeste de Ucrania, a su paso por Masiutivka, en la región de Járkov.
La cartera militar rusa ha publicado un mensaje en su canal de Telegram donde informa de que el ataque ocurrió el lunes por la noche, y ha requerido que un grupo de especialistas trabaje para "purgar los restos de amoniaco".
El Ministerio de Defensa ha reconocido que, como consecuencia de este "acto terrorista", hay civiles intoxicados que han requerido de asistencia médica. Sin embargo, no hay víctimas entre los militares desplazados al lugar para atender la fuga de amoniaco.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, ha apuntado que Moscú trabaja para aclarar las circunstancias del suceso, si bien ha aventurado que Ucrania es la principal sospechosa porque "nunca ha estado interesada en reactivar el oleoducto".
Asimismo, la portavoz diplomática ha confirmado que el periodo de reparación de la infraestructura va desde uno a tres meses, siempre y cuando las autoridades rusas puedan tener acceso al lugar del sabotaje, según informaciones de la agencia rusa de noticias TASS.
"El régimen de Kiev no solo ha eliminado la posibilidad física de suministrar amoníaco a los mercados mundiales, sino que también ha asestado un duro golpe a los esfuerzos generales para combatir la amenaza de la hambruna y brindar asistencia a los países necesitados en Asia, África y América Latina", ha zanjado Zajarova.
Horas más tarde, la compañía que gestiona la sección rusa del gasoducto, Transammiak, ha informado de que la parte del conducto que transcurre por Rusia están "aislada de manera confiable" de la parte ucraniana, y se encuentra "en buenas y seguras condiciones".
Desde Transammiak han señalado que la parte ucraniana del oleoducto está gestionada por la empresa estatal Ukrhimtransammiak, por lo que no tiene conocimiento de la situación del tubo a su paso por el territorio de Ucrania, según recoge la agencia rusa de noticias TASS.
UCRANIA YA ACUSÓ A RUSIA DE LOS ATAQUES
Por su parte, las autoridades ucranianas denunciaron tanto el lunes como el martes que las tropas rusas habían bombardeado el mencionado oleoducto de amoniaco, aunque destacaron que no había amenaza alguna para las localidades cercanas al lugar del incidente.
"Hasta el momento no se ha registrado amoniaco en el aire", manifestó en la víspera el gobernador de Járkov, Oleg Siniegubov, en su canal oficial de Telegram, donde aseguró que la situación "está bajo control".
Este oleoducto de amoniaco es el más grande del mundo y ha servido a Rusia desde la década de 1980 para transportar el compuesto químico desde el interior del país hasta puertos ucranianos, desde donde luego era exportado a través de aguas del mar Negro.
Tras el estallido de la guerra, la actividad del oleoducto se ha visto notablemente afectada y en los últimos meses es precisamente una de las principales demandas de Moscú para aprobar una nueva prórroga del acuerdo para la exportación de granos y fertilizantes desde puertos ucranianos.
En julio de 2022, los gobiernos de Rusia y Ucrania, con la mediación de Turquía y Naciones Unidas, alcanzaron un pacto para el transporte de este tipo de mercancías, uno de los pocos acuerdos a los que han llegado las partes inmersas en conflicto desde el estallido de la guerra, en febrero de 2022.
Rusia aceptó a mediados de mayo una nueva extensión del acuerdo pero tan solo por un plazo de 60 días, y advirtió de que no volvería a prorrogarlo si no se cumplían algunas sus demandas, entre las que se encuentra solo la situación del mencionado oleoducto.