BERLÍN 21 Dic. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Rosa Aranda) -
Dmitry Kovtun, el contacto del ex espía ruso Alexander Litvinenko, que se reunió con él en Londres, ha asegurado en una entrevista con el canal de televisión pública alemana ZDF, que nunca estuvo involucrado con el asunto del polonio 210 y que Litvinenko podría haber hecho contrabando con esa peligrosa sustancia.
"Yo no tengo nada que ver con ese asunto, no sé nada de eso y a mí nadie me dio polonio 210", dice el empresario y ex agente ruso en una entrevista telefónica que el canal de televisión alemana emitirá esta noche, pero cuyo contenido ya ha adelantado.
"No se podía confiar en Alexander Litvinenko porque necesitaba dinero, por lo que es posible que estuviera haciendo contrabando con el Polonio 210", añadió Kovtun, sobre el que la Policía alemana está efectuando investigaciones después de que éste durmiera en Hamburgo, en el piso de su ex mujer, y dejara huellas radiactivas de polonio 210 durante su estancia.
Kovtun, contaminado con esa sustancia y hospitalizado en una clínica de Moscú, llegó al puerto alemán de Hamburgo el 28 de octubre en un avión de la línea rusa Aeroflot y el 1 de noviembre tomó un avión de la compañía German Wings para dirigirse a Londres.
El contacto del ex espía ruso visitó el apartamento de su ex mujer en Hamburgo la noche antes de dirigirse a Londres, donde se reunió con Litvinenko el pasado 1 de noviembre, el día en el que se cree que el ex coronel de la KGB cayó enfermo a consecuencia del envenenamiento por radiación, según informó hace días Gerald Kircher, de la Agencia alemana para la Protección contra la radiación. La Policía alemana aseguró que había encontrado restos de polonio 210 en el asiento de un coche que recogió a Kovtun en el aeropuerto de Hamburgo, así como en la vivienda de su ex mujer y en la de su ex suegra. Por este motivo, las autoridades germanas sospechan que Kovtun estuvo presente cuando el veneno fue empaquetado en Moscú y no descartan que tuviera una función de correo para llevar el veneno a Londres.
Litvinenko falleció el pasado 23 de noviembre envenenado con una extraña sustancia radioactiva. Antes de morir acusó al presidente ruso, Vladimir Putin, de haberle envenenado, unas afirmaciones negadas radicalmente por Moscú.