Actualizado 03/05/2007 20:56 CET

Rusia.- Moscú no revelará datos sobre sus tropas, aunque no suspenderá su compromiso con la Convención de Armas Químicas

MOSCÚ, 3 May. (EUROPA PRESS) -

El viceprimer ministro ruso, Serguei Ivanov, anunció hoy que Rusia no facilitará información ni sobre el número ni la ubicación de sus tropas al resto de países tan pronto como suspenda sus obligaciones estipuladas en el marco del Tratado de Armas Convencionales en Europa, aunque subrayó el compromiso de Moscú respecto a la Convención de Armas Químicas.

"Lo haremos hasta que todos los (países) signatarios ratifiquen e implanten el Tratado", aseguró Ivanov, citado por la agencia rusa RIA Novosti, en alusión a la intención de Rusia de suspender su participación en el acuerdo, días después de que el propio presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, recientemente amenazara con aplicar una moratoria respecto al Tratado de Armas Convencionales en Europa en un comunicado reciente.

Por otra parte, Ivanov aseguró que Rusia ha hecho honor a las previsiones contenidas en la Convención de Armas Químicas, tratado sellado en 1993 por 180 Estados para destruir todas las armas químicas y aún más subrayó la necesidad de la Convención "porque el almacenamiento de municiones de hace 50 años no es seguro".

En este sentido, Rusia recientemente cumplió con sus compromisos en el marco de la Convención destruyendo el 20 por ciento (cerca de 8.000 toneladas) de sustancias químicas, las cuales deberían haber desaparecido totalmente a la altura del 1 de mayo de 2012, en línea con las exigencias del acuerdo, recordó Ivanov.

Por su parte, Putin lamentó el pasado jueves que Rusia se hubiera comprometido con la versión revisada del Tratado de Armas Convencionales en Europa, no así varios países de la OTAN y denunció que sus socios de la OTAN estuvieran "actuando incorrectamente por decir lo mínimo" al "usar la actual situación para construir una red de bases militares" cerca de la frontera rusa.

"Es hora de que nuestros socios demuestren su compromiso con la reducción de armas no mediante palabras sino con hechos", exigió, al tiempo que aventuró en que en caso de "no haber progreso durante las negociaciones", propuso "discutir la posibilidad de poner fin" a las obligaciones de Rusia respecto al tratado.

"Considero interesante declarar una moratoria hasta que todos los países de la OTAN lo ratifiquen (el tratado) y empiecen a actuar según sus parámetros estrictamente", explicó Putin durante el tradicional discurso a la nación.

El Tratado de Armas Convencionales en Europa, firmado primero en 1990 y modificado posteriormente en 1999 para reflejar el cambio desde el desmembramiento de la Unión Soviética, limita el número de aviones militares, tanques y otras armas convencionales y armamento no nuclear en Europa y estipula los lugares donde pueden ser desplegadas.

En este sentido, mientras que Rusia ha ratificado la versión enmendada, Estados Unidos y otros países de la OTAN se han negado hasta la fecha a ratificarlo hasta que Moscú retire sus tropas de las antiguas repúblicas soviéticas de Moldavia y Georgia, cuestiones que, según Putin, no están relacionadas, a pesar de reconocer los esfuerzos de Rusia para hacer efectivo dicho repliegue.