MADRID 1 Feb. (EUROPA PRESS) -
La ciudad rusa de Volgogrado recuperará su antiguo nombre de Stalingrado durante varios días de este año para conmemorar el 70 aniversario de la batalla que tuvo lugar en la ciudad durante la II Guerra Mundial.
La decisión, que ha sido aprobada por las autoridades locales, ha sido tomada "tras recibir numerosas peticiones por parte de veteranos de la II Guerra Mundial, según la Alcaldía, tal y como ha recogido la agencia rusa de noticias RIA Novosti.
Así, la localidad pasará a llamarse "Heroica ciudad de Stalingrado" este mismo sábado 2 de febrero, fecha que marca el fin de la batalla, así como en otras fechas importantes durante la época soviética.
El decreto significa que el nombre de Stalingrado podrá volverse a usar en manifestaciones, discursos e informes oficiales en al menos seis días durante este año, incluyendo el Día de la Victoria en Europa, coincidiendo con la fecha en que los aliados reconocieron la rendición incondicional de la Alemania nazi.
A pesar de que esta fecha es celebrada a nivel mundial el 8 de mayo, en Rusia se conmemora un día después, ya que la Unión Soviética consideró como finalizada la guerra el 9 de mayo.
El nombre de Stalingrado fue sustituido por el de Volgogrado en 1961 tras una campaña contra el "culto a la personalidad" puesto en práctica por el exlíder soviético Josef Stalin. Previamente, la ciudad fue conocida como Tsaritsin hasta 1925, cuando fue renombrada en honor de Stalin por su papel al frente del Ejército Rojo en la localidad durante la guerra civil.
Esta misma semana, un grupo de activistas del Partido Comunista y del Sindicato de Ciudadanos Rusos han recogido más de 50.000 firmas para pedir al presidente ruso, Vladimir Putin, que renombre la ciudad como Stalingrado, aunque el mandatario ruso aún no ha dado respuesta a la petición.
La Unión Soviética, liderada en ese momento por Stalin, fue el contendiente que sufrió un mayor número de bajas durante la contienda, con un total de alrededor de 10.600.000 --6.829.437 fallecidos en combate y 3.300.000 prisioneros de guerra fallecidos en cautiverio-- y fue la fuerza que liberó el Frente Oriental y la primera en entrar en Berlín, batalla en la que fallecieron alrededor de 360.000 soldados soviéticos, muy por encima de las bajas alemanas.