Sáhara.- Moratinos visitará hoy Rabat por la inauguración del Cervantes y abordará con su colega marroquí el caso Haidar

Actualizado: jueves, 19 noviembre 2009 9:21

El ministro se comprometió a trasladar a las autoridades marroquíes la "preocupación" de la activista, aunque le ha recomendado que "se tranquilice".

MADRID, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, visitará hoy Rabat con motivo de la inauguración del Instituto Cervantes por los Príncipes de Asturias y aprovechará para abordar con su colega marroquí, Taieb Fassi Fihri, el caso de la activista saharaui expulsada por Marruecos y que se encuentra en huelga de hambre en España, informaron a Europa Press fuentes diplomáticas.

Tras el acto de inauguración del Cervantes, previsto para las 17.00 horas, Moratinos cenará con su colega marroquí. Según las fuentes diplomáticas consultadas, es previsible que ambos aborden la situación de Haidar, quien ha denunciado su expulsión del Sáhara Occidental pero también que España la haya acogido en su territorio, del que no puede salir hasta que se dote de un pasaporte, después de que las autoridades marroquíes le confiscaran su documentación.

Moratinos recomendó el lunes pasado a Haidar que "se tranquilice" si quiere regresar a El Aaiún (Sáhara Occidental) y se comprometió a trasladar la "preocupación" de la activista en torno a su situación a las autoridades marroquíes.

La activista fue expulsada el pasado sábado por las autoridades marroquíes de El Aaiún a Lanzarote, donde inició una huelga de hambre para exigir que se le permita regresar a la principal ciudad del Sáhara Occidental y protestar por su entrada forzosa en España pese a no tener pasaporte.

Según uno de los grupos de apoyo a la saharaui, la Fundación Kennedy, Haidar pretende coger un avión que sale de Lanzarote a El Aaiún el sábado. "Prefiero estar en una cárcel marroquí, que en ésta", declaraba ayer en rueda de prensa, en la que "volvió a denunciar la connivencia de las administraciones españolas y marroquí para expulsarla ilegalmente de su tierra y arrastrarla a su situación actual".

Una portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha reiterado hoy a El a Europa Press que la situación de Haidar, acogida "por razones humanitarias" en España, país en el que tiene tarjeta de residencia, tendrá más posibilidades de resolverse en un ambiente de "tranquilidad" y "sensatez".

COMPETENCIA "MARGINAL"

Aunque ha reafirmado la voluntad del Gobierno español a colaborar en la búsqueda de una solución, ha recordado que la competencia del departamento en la materia es "bastante marginal".

Una portavoz de la Embajada marroquí en España explicó a Europa Press que Haidar fue expulsada después de que se negara a admitir su nacionalidad marroquí en el formulario de entrada que se le exige a todo ciudadano con pasaporte de este país cuando regresa del extranjero.

Tras esta negativa, las autoridades marroquíes le indicaron que si renunciaba a su nacionalidad marroquí le retirarían su pasaporte y tendría que firmar una declaración en la que dejaba constancia por escrito de esta renuncia, a lo que Haidar accedió en presencia de algunos de sus familiares, que actuaron como testigos.

Según Amnistía Internacional, Haidar fue interceptada por agentes de seguridad a su llegada al aeropuerto de El Aaiún el 13 de noviembre de 2009 tras haber pasado un mes de viaje en el extranjero, durante el que recibió un prestigioso galardón de Derechos Humanos en Estados Unidos.

Los agentes se fijaron de forma especial en que en la tarjeta de desembarque figuraba que su domicilio está en Sáhara Occidental en lugar de "Sáhara marroquí" así que procedieron a interrogarla sobre sus creencias políticas y actividades en materia de Derechos Humanos, qué había hecho durante su viaje en el extranjero y quién lo había pagado, y sobre el tratamiento médico que había recibido en España.

Al cabo de unas horas, la obligaron a enfrentarse a un pariente y otras personas saharauis que intentaron disuadirla para que dejase de luchar por la autodeterminación del pueblo de Sáhara Occidental, "cosa que ella rehusó hacer", tras lo que se le pidió que firmara una declaración policial y se le confiscaron el pasaporte y otros documentos de identificación, emitidos por las autoridades marroquíes.

A la mañana siguiente, los agentes le dijeron que la pondrían en libertad si reconocía públicamente la soberanía marroquí sobre Sáhara Occidental. Ella se negó a hacerlo y horas más tarde la subieron a un vuelo con destino a Lanzarote.