Sarkozy comparece una semana después del inicio de la huelga para asegurar que "no cederá" en sus reformas

Actualizado 20/11/2007 20:36:43 CET

PARÍS, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, compareció hoy públicamente tras una semana de huelga en el transporte a la que se han ido sumando los estudiantes y los funcionarios entre otros, y lo hizo para dejar claro que su Gobierno "no cederá y no dará marcha atrás" en las reformas iniciadas y recalcar que "una pequeña minoría no impondrá su ley a la mayoría".

"Hay que saber terminar una huelga cuando se abre el tiempo de la discusión", aseveró Sarkozy, quien denunció que hay "millones de franceses" que se sienten "exasperados de tener el sentimiento justificado de ser tomados como rehenes" por la huelga del transporte. "Francia necesita reformas para abordar los retos" actuales, se defendió, recordando que fue elegido por los franceses y por tanto "no traicionaré a los que me eligieron".

Sarkozy, que dijo que no quiere que "en un conflicto como éste haya un vencedor y un vencido", prometió, durante un discurso ante la Asociación de Alcaldes de Francia, que "la reforma se hará, que nadie lo dude", si bien se declaró "abierto" a negociar "porque es mi deber".

En este sentido, consideró que los sindicatos del transporte de París (RATP) y la compañía ferroviaria nacional SNCF, que mantienen una huelga desde hace justo una semana por la reforma de los regímenes especiales de jubilación. "Cada uno debe preguntarse sobre la continuación de una huelga que ya ha costado tanto a los usuarios que no tienen por qué ser tomados rehenes en un conflicto que no les concierne", opinó.

"Hay que pensar en todos aquellos que necesitan ir a trabajar y y que no pueden seguir viéndose privados del transporte público", reclamó Sarkozy, subrayando que los ciudadanos están "exasperados" por la huelga, antes de advertir que también "las empresas corren el riesgo de verse obligadas a suprimir empleos".

Sarkozy, que desde su elección como presidente en mayo pasado se había mostrado prolífico en sus apariciones públicas e intervenciones, no había hablado hasta ahora sobre la huelga, limitándose a transmitir su postura a través de los portavoces del Elíseo. Incluso los socialistas de la oposición se habían mostrado "sorprendidos" del silencio del presidente de la República.