Actualizado 16/05/2007 22:48 CET

Sarkozy visita a Merkel en su primer día como presidente para relanzar el Tratado Constitucional

PARÍS, 16 May. (EUROPA PRESS/ Salvador Martínez) -

Nicolas Sarkozy fue investido hoy sexto presidente de la V República francesa. Al final de una jornada marcada por las ceremonias, desde la de investidura hasta el homenaje a 35 jóvenes de la resistencia asesinados durante la ocupación nazi, el nuevo jefe del Estado viajó a Alemania para poner de manifiesto que "Francia ha vuelto a Europa", según aseguró el pasado 6 de mayo cuando fue elegido mandatario.

A mediados de esta tarde, Sarkozy cogió un avión con destino Berlín, donde se reunión con la canciller alemana, Ángela Merkel, visita con la que pone la Unión Europea en lo más alto de una agenda presidencial que Sarkozy acaba de estrenar.

El relanzamiento de una construcción institucional europea que se encuentra frenada tras el 'no' francés y holandés al Tratado Constitucional Europeo en 2005 es la prioridad de la presidencia alemana del Consejo Europeo. También lo es para Sarkozy, quien lo demostró con su visita a Berlín en la tarde del mismo día en que fue investido presidente de la República.

Ni siquiera su predecesor, Jacques Chirac, para quien la construcción de una Europa política fuerte también fue clave en su mandato, visitó antes al jefe de Gobierno alemán cuando accedió al Elíseo. Su primera visita, fechada en mayo de 1995, al canciller Helmut Kohl se produjo el día después de que Chirac contara con las llaves del palacio presidencial francés.

A primera hora de esta tarde, en la última de las ceremonias que protagonizó Sarkozy, dedicada a rendir un homenaje a 35 resistentes a la ocupación nazi fusilados el 16 de agosto de 1944 en el parque parisiense de Bois de Bologne, el nuevo presidente ya destacó la importancia de su visita a Alemania.

"Que el recuerdo del gran crimen que conmemoramos hoy os haga obrar por la paz entre los hombres", dijo sobre la tribuna instalada en el parque parisiense. "Que os haga comprender por qué la reconciliación franco-alemana fue una especie de milagro y por qué nunca nada debe conducir a sacrificar la amistad que, después de tantas pruebas, vincula al pueblo francés con el pueblo alemán", agregó. Con estas palabras, Sarkozy presentó "la razón por la cual voy a ver en unos instantes a la canciller".

En Berlín, durante una breve conferencia de prensa que evocó por su mera celebración el papel central de Europa en el encuentro y la cena que compartieron Sarkozy y Merkel esta noche, el primero señaló ser "perfectamente consciente" de que "Europa espera que tomemos iniciativas" y de "sus responsabilidades para estar a la altura de aquellos que en el pasado han construido la amistad entre Alemania y Francia".

Sabedor de la importancia de hacer avanzar cuanto antes la construcción europea, Sarkozy dijo haber "venido a Alemania como europeo, como amigo", "consciente de que hacen falta resultados" y "que no nos queda tiempo" para alcanzarlos.

Los dossieres sobre los que franceses y alemanes tienen que trabajar, según el jefe de Estado galo, "son tan importantes que el inmovilismo y el conservadurismo no pueden ser soluciones" para Europa.

Confiado en el éxito de las nuevas relaciones franco-alemanas que comienzan con su Presidencia, Sarkozy afirmó: "Estoy seguro que poniéndonos a trabajar Ángela Merkel y yo alcanzaremos resultados". Ambos líderes se reunieron antes de que Sarkozy vuelva al Elíseo a pasar la que será su primera noche en el palacio presidencial habiendo discutido del futuro institucional de la UE, del próximo Consejo Europeo que tendrá lugar los próximos 21 y 22 de junio, de la política monetaria de la unión, además del futuro del consorcio aeronáutico europeo EADS.

UNA PRIMERA LEY A RAÍZ DE UNA CONMEMORACIÓN PATRIÓTICA

En su primer día como presidente, una vez hubo despedido del Elíseo al presidente saliente, protagonizado su investidura recibiendo además el collar de la orden de la Legión de honor, y haber depositado dos ramos conmemorativos en la Tumba del soldado desconocido y en la estatua del general Charles de Gaulle de los campos Elíseos, Sarkozy anticipó una medida legislativa dedicada a la memoria de la resistencia francesa a la ocupación nazi.

En el Bois de Bologne, el presidente anunció que su primera decisión será la de hacer obligatoria la lectura de la última carta a sus padres del resistente comunista Guy M'quet, fusilado por los nazis en 1941 con 17 años. La carta fue leída en la ceremonia celebrada en el parque parisiense, y sobre ella Sarkozy afirmó que "nunca he podido leer o escuchar la carta de Guy M'quet sin estar profundamente emocionado".

Para Sarkozy, "un hombre de 17 años que entrega su vida a Francia, es un ejemplo no del pasado, sino para el futuro", y la lectura de las últimas líneas que el miembro de la resistencia francesa dedicó a sus padres "es un gran símbolo".

De ahí que afirmara que "mi primera decisión como presidente de la República será pedir al futuro ministro de la Educación nacional que esta carta sea leída al principio de cada año en todos los institutos de Francia".

Señalando la importancia de este gesto, Sarkozy dijo que es esencial explicar a "nuestros hijos lo que es un joven francés, a través del sacrificio de unos pocos" y "la grandeza anónima de un hombre que se entrega a una causa mayor que él".

"Niños de Francia --proclamó en los momentos finales del homenaje a los 35 resistentes muertos en el Bois de Bologne-- estad orgullosos de vuestros mayores que os han dado tanto. Niños de Francia, estad orgullosos de Francia en nombre de los que han muerto por ella. Niños de Francia, amad a Francia porque es vuestro país y porque no tenéis otro".