La sequía amenaza con dejar dos millones de hambrientos en Centroamérica

Plantación de azúcar afectada por la sequía en El Salvador
REUTERS / JOSE CABEZAS
Publicado 07/09/2018 22:52:15CET

BOGOTÁ, 7 Sep. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

La sequía que ha afectado a Centroamérica en los últimos meses y las consecuentes malas cosechas amenazan con dejar a más de dos millones de personas en la región con graves necesidades alimentarias, ha advertido este viernes el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas.

Las lluvias caídas en junio y julio han sido menores de lo esperado en el denominado Corredor Seco, que comprende a Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. La falta de precipitaciones se ha hecho notar en las cosechas y muchos agricultores carecen de alimentos para comer o vender en los próximos meses.

El responsable del PMA para América Latina y el Caribe, Miguel Barreto, ha advertido de que "los desastres relaciones con el clima claramente se están volviendo más frecuentes y causando un daño mayor" en la región, identificada por la ONU como una de las más vulnerables al cambio climático. Barrero ha considerado especialmente preocupantes las proyecciones que anticipan una subida de temperaturas y una reducción de las lluvias.

Un responsable de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Óscar Rojas, ha advertido de que ya hay personas que están recurriendo a la comida que tienen almacenada para subsistir, por lo que prevé "problemas" a corto plazo "en términos de seguridad alimentaria".

El Salvador ya declaró en julio una alerta roja y Honduras proclamó la emergencia en agosto, tras la pérdida del 80 por ciento de las cosechas de maíz y alubias. Los gobiernos de estos dos países y de Guatemala estiman que se han perdido un total de 281.000 hectáreas.

El director regional de la ONG Acción contra el Hambre, Miguel Ángel García, ha alertado de la espiral que puede derivar de estas carencias, ya que en muchas ocasiones una mala cosecha puede traducirse en la venta de terrenos y otros activos o en la acumulación de más deuda.

La situación podría empeorar aún más con la llegada del Niño, un fenómeno meteorológico asociado a una subida de las temperaturas y a la falta de humedad y que está previsto para finales de año. Aun siendo débil, los expertos temen que lastre la temporada de cosecha prevista para el mes de noviembre.