Actualizado 17/05/2022 09:41

"Si puedes salvar a un niño de la polio, habrás cumplido el propósito de tu vida"

Soni Faisal, superviviente de la polio y ahora vacunadora
Soni Faisal, superviviente de la polio y ahora vacunadora - OMS

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ISLAMABAD, 30 Abr. (Por Abdul Sami Malik, especialista de Comunicación de UNICEF Pakistán) -

Soni Faisal tenía solo 11 meses cuando contrajo la polio, una enfermedad altamente contagiosa, paralizante y en algunas ocasiones mortal. Esa experiencia dio forma al resto de su vida de muchas maneras inesperadas. Hace apenas un mes, Faisal ha recibido el prestigioso premio paquistaní Orgullo al Desempeño por su excelente trabajo como vacunadora voluntaria de la polio y por sus labores de divulgación.

Faisal comenzó su carrera como vacunadora de primera línea en 1999. Ahora es madre de tres niños, y trabaja como movilizadora social. Su papel consiste en disipar los conceptos erróneos de la gente acerca de la vacunación y hablar con los padres sobre la importancia de vacunar a sus hijos.

Su trabajo con el programa de erradicación de la polio ha dado a su vida sentido y un propósito, dice. "La gente miraba mi pierna y decía: '¿Cómo trabaja? No puede trabajar'. Pero cuando empecé a trabajar, entonces todo el mundo pudo verlo: 'Sí, puede'. El programa de polio me ha dado mucha confianza. Después de empezar a trabajar en polio, gané confianza para conocer a gente nueva. Conocer familias, ir a bodas... todo empezó a ser más fácil. Antes de eso no tenía seguridad ni siquiera para salir de casa".

Faisal recuerda las dudas de su padre cuando ella le contó que quería unirse al programa. "Le preocupaba que no pudiera hacerlo debido a mi salud, pero muy pronto entendió que es algo que tenía que hacer. Le dijo a mi madre: 'Déjala hacerlo'".

Cuando estaba empezando como vacunadora, uno de sus formadores le dijo algo que nunca olvidará: "Dijo: 'Si puedes salvar a un niño de la polio, entonces habrás cumplido el propósito de tu vida'. Y entonces lo supe, era esto. Esto era lo que tenía que hacer", explica.

El año en que a Faisal le diagnosticaron polio, 1984, cerca de 200 otros niños y niñas de su vecindario (Liaquatabad, en Karachi), también contrajeron la enfermedad. En ese momento no había campañas puerta por puerta y solo se vacunaba a los niños en los centros de salud.

Hoy, Pakistán y Afganistán son los dos últimos países del mundo en los que el poliovirus salvaje sigue siendo endémico. En 2021, solo un niño quedó paralizado por el virus en Pakistán y cuatro en el vecino Afganistán. En 2020 se notificaron 84 casos en Pakistán y 56 en Afganistán.

Este extraordinario progreso se debe a los esfuerzos incansables de los equipos de inmunización, los trabajadores sanitarios comunitarios y los gobiernos nacionales, que reciben al apoyo de generosos aliados como Rotary International y la Fundación Bill y Melinda Gates.

SIN CURA PARA LA POLIO

La mayor de seis hermanos, Faisal, procede de una familia muy conservadora. Su abuela no dejaba salir a los niños de la casa. "En nuestra familia, todos los niños nacían en casa porque no se permitía a las mujeres salir de ella. Así que nunca me llevaron al centro de salud para vacunarme. Mi padre siempre vivió con el arrepentimiento de no haber vacunado a su hija. A menudo los padres toman decisiones que los niños sufren durante toda su vida".

Tras el diagnóstico, los padres de Faisal probaron durante años todo lo que pudieron para curarla: fueron a varios médicos, especialistas en acupuntura y cualquiera que pudieran encontrar capaz de ayudarlos. Faisal fue operada para ponerle unos hierros que le causaron un dolor terrible durante meses.

"Da igual lo que hagas, da igual lo que intentes: no hay cura para la polio", cuenta. "Yo quería estudiar ciencias y mi profesora no me dejaba porque se preguntaba cómo aguantaría de pie todo el día en el laboratorio. Quería ir a la universidad y una mujer en el autobús me miró y dijo: 'Mírala, una chica tan guapa y mira lo que le pasó en el pie'".

Faisal dice que cuando trabaja en campañas de polio y algunas personas la ven, inmediatamente quieren vacunar a sus hijos. Otros cuestionan por qué les pide que se vacunen, cuando ella misma sufrió la polio. A esos les respondo: "Estoy aquí por qué sé exactamente lo duro que es si no estás vacunado".

UNICEF y sus aliados de la Iniciativa Global para la Erradicación de la Polio (GPEI, por sus siglas en inglés) --que incluyen a Rotary International y a la Fundación Bill y Melinda Gates-- están trabajando juntos para acabar con la polio en Pakistán y a nivel mundial.

Como parte de GPEI, UNICEF lidera el suministro de vacunas y apoya a los países trabajando en las comunidades para construir confianza en la seguridad y eficacia de las vacunas.

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