Archivo - El jefe del Ejército de Sudán y presidente del Consejo Soberano de Transición, Abdelfatá al Burhan (archivo) - -/Kremlin/dpa - Archivo
MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Sudán ha denunciado que más de 20 países están dando apoyo logístico, financiero e incluso mercenarios en apoyo a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), apuntando directamente a Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Etiopía por el aumento de los ataques con drones por parte del grupo paramilitares durante las últimas semanas.
El ministro de Defensa sudanés, Hasán Daud Kabrun, ha señalado en declaraciones concedidas a la agencia estatal de noticias, SUNA, que la situación en el país "no es una guerra civil ni una lucha de poder", sino "una guerra exhaustiva destinada a destruir Sudán, saquear sus recursos y alterar su composición demográfica".
En este sentido, ha manifestado que Jartum ha presentado pruebas "concluyentes" identificando a los países que han dado apoyo --incluidas armas, vehículos, drones y ayuda para establecer campamentos de entrenamiento-- a la milicia, liderada por Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como 'Hemedti'. "Son cómplices en el asesinato de sudaneses", ha denunciado.
Así, ha destacado que Jartum trabaja para mantener "firmes relaciones diplomáticas fundamentadas en el respeto en el respeto a la soberanía estatal, la no injerencia en los asuntos internos y el cumplimiento de los acuerdos internacionales", al tiempo que ha subrayado que, si bien el mundo está regido por "intereses y la compra de lealtad", Sudán defiende "valores morales".
Kabrun ha hecho hincapié en que uno de los principales desafíos es convencer a los países vecinos de la "naturaleza internacional" de la guerra y trabajar para acabar con "la rebelión, las milicias y los movimientos armados ilegales" de cara a lograr un Estado "moderno y democrático". "Nadie gobernará Sudán sin elecciones ni un mandato constitucional", ha apuntado.
Por último, ha denunciado que en el país hay un elevado número de extranjeros que cruzaron la frontera de forma irregular como "mercenarios" y ha destacado que todos ellos han de ser deportados. "Todos los extranjeros deben volver a sus países y cualquiera que desee entrar en Sudán debe hacerlo a través de los canales oficiales", ha argüido.
En esta línea, el Ministerio de Exteriores de Sudán ha acusado a EAU de suministrar drones a las RSF para sus ataques en el país, antes de afirmar que estos aparatos "son lanzados desde territorio etíope" contra "instalaciones críticas", incluidos oleoductos. "Estas acciones han provocado la muerte y heridas graves a civiles, además de causar daños extensos a la infraestructura vital", ha agregado.
"La comisión persistente de genocidio, atrocidades horribles y sin precedentes, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad por parte de la milicia rebelde, junto con el continuo bombardeo y destrucción de la infraestructura vital, es una consecuencia inevitable de la permisividad de la comunidad internacional hacia esta milicia terrorista y sus patrocinadores", ha lamentado.
"Dicha permisividad incluye la decisión de la comunidad internacional de hacer la vista gorda ante las violaciones flagrantes y sin precedentes por parte de la milicia del Derecho Internacional y del Derecho Internacional Humanitario, así como su desprecio por los Derechos Humanos", ha argüido la cartera a través de un comunicado publicado en redes sociales.
Por ello, ha reiterado su "enérgica condena" a las "atrocidades" perpetradas por las RSF y ha pedido al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y al Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana que "cumplan con sus responsabilidades en relación con la milicia y sus partidarios".
La cartera ha reafirmado además el derecho de Jartum a "repeler la agresión, defenderse y adoptar todas las medidas necesarias para proteger a la población civil y salvaguardar los bienes de la nación, de conformidad con la Carta de Naciones Unidas", en medio de las acusaciones de Sudán contra EAU y Etiopía por los citados ataques con drones, incrementados durante los últimos meses.
PROGRAMA DE DESMINADO DE LA UE
En este contexto, la misión de la Unión Europea (UE) en Sudán ha destacado este mismo jueves que un proyecto de desminado financiado por el grupo "está dando resultados reales", con la limpieza de más de 156.000 kilómetros cuadrados desde junio, incluidas las instalaciones del aeropuerto de Jartum.
Asimismo, ha destacado en un breve mensaje publicado en redes sociales que "más de 17.500 civiles han recibido formación en seguridad frente a riesgos por explosivos", mientras que siete subestaciones eléctricas han sido desminadas para permitir "la restauración del suministro de electricidad a hospitales y viviendas".
El Ejército de Sudán recuperó en marzo de 2025 el control del aeropuerto de Jartum en el marco de una ofensiva contra zonas de la capital que estuvieron en manos de las RSF desde el estallido del conflicto. Desde entonces, el lugar ha sido objetivo de ataques con drones por parte de los paramilitares.
La guerra civil estalló en abril de 2023 a causa de las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar en el seno de las Fuerzas Armadas, situación que provocó el descarrilamiento de la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya dañado tras la asonada que derribó al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, marcado por la intervención de varios países en apoyo a las partes en guerra, ha sumido al país en una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial, con millones de desplazados y refugiados y ante la alarma internacional por la propagación de enfermedades y los daños sufridos por infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.