El ministro de Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, en la Conferencia Internacional Humanitaria para Sudán - Michael Kappeler/dpa
MADRID, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio de Exteriores sudanés ha catalogado este miércoles de "inaceptable" la celebración de la llamada Conferencia Internacional Humanitaria para Sudán en la capital de Alemania, Berlín, y ha afirmado que supone un "flagrante desprecio" tanto al Derecho Internacional como a su soberanía nacional.
"Ignora las perspectivas presentadas por el Estado sudanés y sus instituciones oficiales. Esto refleja el enfoque colonialista de tutela que algunos países occidentales siguen practicando, intentando imponer sus agendas y visiones a naciones y pueblos libres", ha señalado en un comunicado en el que afirma que esto "sienta un precedente peligroso en las relaciones internacionales".
Las autoridades sudanesas, que han informado de que la conferencia se celebra "sin la consulta ni la coordinación de Sudán", han reiterado que no aceptarán "que países y organizaciones regionales e internacionales se reúnan para decidir sobre sus asuntos, pasando por alto al Gobierno sudanés y escudándose en el pretexto de la neutralidad".
De la misma forma, ha denunciado que "equiparar al Gobierno y al Ejército" de Sudán con una "milicia terrorista que ataca las instituciones", así como "la propia existencia del Estado" y que perpetra "las peores violaciones de Derechos Humanos" alentará tanto a esta milicia como a otras en África y Oriente Próximo a "intensificar sus actividades delictivas", en referencia a las rebeldes Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) que protagonizan el conflicto civil con el Ejército sudanés.
"Las soluciones propuestas para poner fin a esta guerra se basan en descripciones erróneas, inexactas y sesgadas que no generarán paz ni estabilidad. Por el contrario, fomentan una mayor polarización, otorgando el derecho a hablar y representar a Sudán a grupos reducidos, mientras se ignora y margina al Estado sudanés y a la gran mayoría del pueblo sudanés que sufre a diario las consecuencias de esta guerra", ha argüido.
La cartera de Exteriores ha insistido en que este tipo de conferencias "nunca han producido, ni producirán otra cosa que beneficios para las milicias terroristas, sus patrocinadores extranjeros y su ala política, proporcionándoles una plataforma para participar y seguir cometiendo crímenes atroces contra el Estado sudanés, su gran pueblo y su infraestructura".
Esto se produce después de que un formato similar de la conferencia se celebrara en abril de 2024 en la capital francesa, París, que logró recaudar más de 2.000 millones de euros para el plan de respuesta de Naciones Unidas en el marco del conflicto.
En la conferencia participan delegaciones de más de 60 países y representantes de más de 50 organizaciones no gubernamentales sudanesas e internacionales, así como representantes de un gran número de organizaciones de la ONU, entre ellas la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA).
La guerra en Sudán, que ha permanecido tres años activa, ha infligido una enorme devastación en el país africano, sumido en una de las mayores crisis en décadas a nivel mundial, con un impacto especialmente duro sobre la población civil.
El conflicto comenzó el 15 de abril de 2023 tras el fracaso de las negociaciones de integración entre el Ejército y el grupo paramilitar más poderoso del país, las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF); la culminación de la espiral de caos que tuvo su origen en el derrocamiento en 2019 del dictador Omar al Bashir, y la imposibilidad para configurar un gobierno de transición civil.