LONDRES 21 Sep. (EUROPA PRESS) -
Amnistía Internacional (AI) expresó hoy su "especial preocupación" por las medidas adoptadas por las autoridades militares que tomaron el poder el pasado martes en Tailandia mediante un golpe de Estado, como la anulación de la Constitución, la prohibición de reuniones políticas, el anuncio de imposiciones sobre la publicación de noticias en Internet y las detenciones de políticos.
Por ello, la organización reclamó a la nueva junta militar --que sustituye al gobierno del derrocado Thaksin Shinawatra-- que cumpla las obligaciones contraídas por Tailandia en virtud de las leyes internacionales de Derechos Humanos.
A juicio de la organización, "nadie debe ser castigado por el ejercicio pacífico de los derechos a la libertad de expresión, de asociación y de reunión". Además, "toda persona detenida bajo custodia militar debe ser acusada formalmente de un delito común reconocible en un plazo razonable o puesta en libertad", prosiguió AI en un comunicado.
La organización recordó que la nueva ley marcial impuesta por los golpistas prohíbe las reuniones políticas de más de cinco personas, bajo pena de seis meses de prisión. Los líderes del consejo del golpe de Estado han pedido también a los medios de comunicación que "difundan noticias de forma veraz y constructiva a fin de promover la unidad en el país", y han solicitado que el Ministerio de Telecomunicaciones controle o bloquee la difusión por Internet de información que podría afectar la labor del consejo.
Aparte, Amnistía recuerda que, según declararon los propios líderes del golpe de Estado, el viceprimer ministro de Thaksin Shinawatra, Chidchai Vanasatidya, está bajo custodia y su secretario general, Prommin Lertsuridej, ha sido "invitado a quedarse" en los cuarteles del Ejército. Los informes indican que varias personas más, incluido un miembro del gabinete ministerial, han sido detenidas o sometidas a restricciones de movimiento.
En su comunicado, Amnistía recordó que tras el golpe de Estado militar de febrero de 1991, en mayo de 1992 el Ejército reprimió con violencia las manifestaciones a favor de la democracia en Bangkok. Al menos 52 personas perdieron la vida, centenares resultaron heridas y más de 30 "desaparecieron".
Hasta la fecha, según AI, nadie ha comparecido ante la justicia para responder de estas violaciones, y no se ha hecho público el informe completo de las investigaciones realizadas sobre el incidente.