El textil de Bangladesh protesta de nuevo por los bajos salarios, de un mínimo de 83 euros al mes

Policías durante una manifestación de trabajadoras del textil cerca de Dacca
REUTERS / MOHAMMAD PONIR HOSSAIN
Publicado 14/01/2019 18:36:01CET

DACCA, 14 Ene. (Reuters/EP) -

Miles de trabajadoras del sector textil han salido este lunes a las calles de Dacca para expresar su rechazo al incremento de los salarios anunciado este domingo por la patronal tras negociaciones con el Gobienro de la primera ministra Sheij Hasina por considerarlo insuficiente.

El acuerdo de la patronal y el Gobierno eleva seis de los siete tramos salariales, pero no modifica el salario mínimo de 8.000 takas mensuales (83 euros).

En la última semana de intenasa movilizaciones ha muerto una persona y decenas han resultado heridas en los disturbios con la Policía, que ha intervenido para dispersar los cortes de carreteras y ocupaciones de fábricas.

Las trabajadoras de hasta diez fábricas han intentado cortar la autopista que lleva al polígono textil de Ashulia, a las afueras de Dacca, ha explicado Saminur Rahman, director de la Policía Industrial, encargada de la seguridad en los polígonos industriales del país.

"Los hemos dispersado de inmediato y todas las fábricas están abiertas", ha explicado. Muchas de las manifestantes han regresado a sus puestos de trabajo, pero el descontento es evidente porque el aumento no cumple con sus expectativas, aseguran los representantes sindicales.

"Lo hemos tenido que aceptar porque la propuesta viene de nuestra primera ministra. ¿Cómo vamos a deshonrarla?", ha explciado el presidente de la Federación de Trabajadores Textiles e Industriales de Bangladesh, Babul Akter. "Hemos pedido a todos los trabajadores que vuelvan a sus puestos. Esperamos que la primera ministra garantice pronto unos salarios dignos", ha añadido.

La industria textil se ha convertido en la principal exportación del país y supone ya el 80 por ciento de sus ventas al exterior, unos 30.000 millones de dólares. La patronal rechaza nuevas subidas y advierte de que las fábricas más pequeñas se verían muy perjudicadas. Además pide a las grandes multinacionales que compran la ropa que eleven lo que pagan por las prendas para poder subir los salarios.