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BENGAZHI (LIBIA), 25 (Reuters/EP)
Los trabajadores del mayor pozo petrolífero de Libia, El Sharara, y otras dos instalaciones han reclamado la subida salarial del 67 por ciento que les prometió el Gobierno en 2013 y que nunca se llegó a ejecutar, en un momento en el que el país está aumentando sus exportaciones de crudo hasta llegar a niveles de 2013.
El Sharara ha vuelto a funcionar este mes, llegando a los 315.000 barriles de petróleo por día y estas demandas son el primer signo de desacuerdo desde su reapertura, ya que había sido cerrado en diciembre.
Los trabajadores de la Corporación Nacional de Petróleo (NOC), como otros empleados del sector público, han sufrido la devaluación del dinar libio, que ha disparado la inflación ayudado también por el hecho de que Libia importe la mayoría de sus alimentos y otros bienes.
Entre 50 y 60 trabajadores de El Sharara han aparecido en un vídeo con sus trajes de faena azules reclamando la subida salarial del 67 por ciento que les prometió el Gobierno en 2013. Sin embargo, nunca se llevó a cabo porque poco después las finanzas públicas sufrieron un golpe debido al bloqueo de otros campos petrolíferos, a grupos armados y por las protestas.
Los trabajadores de otros dos campos petrolíferos se han unido a la protesta publicando fotos en las que exigen el aumento, llamando al movimiento "Sabaa Wa Steen", la palabra árabe para 67. De momento no ha habido un impacto en la producción.
En El Sharara también han protestado por retrasos en las nóminas de tres meses y han reclamado la liberación de algunos de sus compañeros, incluido un extranjero, que fueron secuestrados en julio por un hombre armado.
El NOC y otros socios extranjeros operan El Sharara, que ha estado extrayendo petróleo de manera intermitente debido a los bloqueos de hombres armados y otros incidentes.
Actualmente está controlado por los mismos guardias estatales que cerraron la planta en diciembre, que trabajan con el Ejército Nacional Libio (LNA), rivales del Gobierno internacionalmente reconocido basado en Trípoli.
"Solo pedimos un incremento salarial. Trabajamos en el desierto y estamos intentando incrementar la producción de El Sharara a su nivel normal", ha explicado un ingeniero de la planta bajo condición de anonimato.
La NOC ha mostrado su apoyo a estas demandas salariales, asegurando que la omisión de las mismas en el presupuesto de 2019 del Gobierno ha sido una "decepción". Los trabajadores "siguen llevando a cabo su deber nacional, sirviendo a los intereses de todos los libios en las más difíciles de las circunstancias", ha afirmado el presidente, Mustafa Sanalla, en un comunicado.
La producción de Libia ha subido hasta los 1.200 millones de barriles de petróleo al día desde la reapertura de El Sharara, según informó la semana pasada el ministerio de Finanzas basado en Trípoli, lo que es el nivel más alto desde 2013.
La mayoría de instituciones estatales en Libia, particularmente los pozos de petróleo, han sufrido múltiples ataques y sabotajes desde la caída de Muamar Gadafi en 2011. En junio de 2017, los trabajadores de El Sharara fueron a la huelga por la falta de tratamiento médico para un empleado que acabó muriendo.