Actualizado 04/05/2014 10:57:20 +00:00 CET

Los trabajadores serán sometidos a controles de cannabis para evitar el consumo en la jornada laboral

MONTEVIDEO, 4 May. (EUROPA PRESS) -

   El decreto reglamentario del Gobierno Uruguayo sobre la Ley de producción, distribución y venta de Marihuana en Uruguay, que se ha dado a conocer este viernes, establece en un artículo que los trabajadores no podrán consumir cannabis en el transcurso de su jornada laboral y que serán sometidos a "controles aleatorios" para evitarlo.

   El artículo establece que "se encuentra prohibido fumar, mantener encendidos, consumir o ingerir productos de cannabis o a base de cannabis durante la jornada de trabajo", por lo que, en consecuencia, se "implementarán controles aleatorios no invasivos de carácter preventivo adecuados a la realidad de la empresa".

   El Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) será el encargado de estos controles, que serán coordinadas por las comisiones de seguridad de las empresas o, en su defecto, "con las organizaciones sindicales, según ha informado el diario uruguayo 'El País'.

   La normativa contempla que si "se comprueba la existencia de THC (principal componente psicoactivo del cannabis) en el organismo del trabajador" este "deberá suspender sus tareas" y, si el empleador lo requiere, "retirarse del lugar de trabajo".

   El Movimiento de Liberación del Cannabis celebró este sábado la aprobación del decreto reglamentario de la Ley de la Marihuana con una marcha que tuvo lugar en Montevideo.

EXPERIMENTO SOCIAL

   El intento de Uruguay por combatir el tráfico de marihuana es seguido de cerca en América Latina, donde la legalización de algunos narcóticos es considerada cada vez más como una posible alternativa contra la violencia del negocio de la droga.

   Países ricos que tienen bajo debate la legalización de la marihuana también están mirando hacia el pequeño país sudamericano, aunque Naciones Unidas ha criticado la ley porque considera no es la solución al problema de las drogas.

   La reglamentación en Uruguay también develará el mecanismo a ser aplicado para inspeccionar el exceso de plantas de cannabis en un hogar o club de membresía.

   Y confirmará si los invernaderos donde crecerá la marihuana para abastecer a las farmacias estarán asentados en un predio militar que contará con guardia perimetral de las Fuerzas Armadas, una posibilidad barajada por el Gobierno.

   Una plantación de cannabis de entre 10 y 20 hectáreas sería suficiente para abastecer la demanda interna, de acuerdo con estimaciones preliminares oficiales.

   Uruguay, un país con 3,3 millones de habitantes, tiene 184.000 personas que consumen marihuana al menos una vez por año y unas 18.700 personas que lo hacen asiduamente, de acuerdo con las últimas cifras oficiales.