Un tribunal de apelación sueco mantiene la orden de arresto contra Julian Assange

Julian Assange
PAUL HACKETT / REUTERS
Actualizado: viernes, 16 septiembre 2016 12:46

ESTOCOLMO, 16 (Reuters/EP)

Un tribunal de apelación sueco ha decidido este viernes mantener la orden de arresto que pesa contra el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, prolongado la disputa legal de seis años entre el australiano y los fiscales del país escandinavo.

Assange, de 45 años, es buscado por las autoridades suecas para interrogarle por una presunta violación que habría cometido en 2010, un cargo que él niega.

"El Tribunal de Apelación comparte la visión del Tribunal de Distrito de que Julian Assange sigue siendo sospechoso en una probable causa de violación", ha informado el tribunal.

Assange evitó su posible extradición a Suecia refugiándose en la Embajada de Ecuador en Londres en junio de 2012. El australiano dice que teme ser extraditado a continuación a Estados Unidos, donde hay una investigación penal abierta en su contra por las actividades de WikiLeaks.

Per Samuelson, un abogado sueco que representa a Assange, ha afirmado que todavía no ha hablado con su cliente. "Supongo que recurrirá, sería extraño si no lo hiciera", ha explicado. El tribunal ha señalado que el estancamiento del proceso y la pasividad mostrada en un primer momento por los fiscales suecos han sido argumentos tenidos en cuenta pero que ha decidido mantener el caso porque continúa siendo de interés público.

"En la actualidad, el mantenimiento de la orden de detención parece ser tanto efectiva como necesaria para poder avanzar en la investigación", ha indicado el tribunal. Ecuador ha fijado el 17 de octubre como fecha para interrogar a Assange en su Embajada en Londres, donde permanece recluido desde 2012.

Los fiscales suecos han explicado que el interrogatorio a Assange lo realizará un fiscal ecuatoriano. La última solicitud de Assange para que sea suspendida la orden de arresto llegó después de que, en febrero, un panel de la ONU declarara que su estancia en la Embajada de Ecuador en Londres equivale a una detención arbitraria y que debería permitírsele salir y recibir una compensación.