Turquía y EEUU dan un paso adelante para zanjar la crisis diplomática con la liberación de Brunson

Andrew Brunson, estadounidense detenido en Turquía
REUTERS - Archivo
Actualizado 13/10/2018 8:14:46 CET

ANKARA, 13 (Reuters/EP)

La liberación del pastor norteamericano Andrew Brunson, acusado por Turquía de colaborar con los instigadores del fallido golpe de Estado de 2016, supone un avance en la resolución de la crisis diplomática abierta entre ambos países y que llegó a su máxima expresión con el ataque económico lanzado por EEUU contra la moneda turca.

El avión en el que viaja Brunson, el centro del enfrentamiento entre Ankara y Washington, ha despegado de la provincia turca de Izmir a última hora de este viernes, tan sólo horas después de que el tribunal dictaminase su liberación.

Brunson ha llegado ya a Alemania, donde será sometido a un examen médico y acto seguido volará a Estados Unidos, según ha confirmado su abogado, Ismail Cem Halavurt.

El embajador norteamericano en Alemania, Richard Grenell, ya ha saludado a Brunson y a su mujer durante su breve parada en Alemania, según ha compartido en Twitter. "Ya está casi en casa, gracias a Donald Trump. Cuando le enseñé la bandera norteamericana, la ha besado inmediatamente", ha añadido.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que ha trabajado "muy duro" para conseguir la liberación de Brunson, detenido hace dos años en Turquía por sus presuntos vínculos terroristas y que este viernes ha conseguido un fallo favorable.

"¡Trabajando muy duro por el pastor Brunson!", ha escrito Trump en Twitter. "Mis pensamientos y oraciones están con el pastor Brunson", ha añadido. Poco después ha publicado otro 'tweet' anunciando que el religioso estadounidense "acaba de ser liberado": "¡Estará en casa pronto!". El presidente también ha dicho que el pastor visitará la Casa Blanca este mismo sábado.

Al ser preguntado sobre si las sanciones impuestas a Turquía serán levantadas tras la liberación del pastor, Trump ha asegurado que no se ha llegado a ningún acuerdo de ese tipo.

"No ha habido acuerdo. No hemos hecho ningún acuerdo. Pero estamos muy felices de tenerle y tenerle con buena salud", ha señalado Trump.

Un tribunal turco condenó este viernes a Brunson a tres años y un mes de cárcel por cooperar con una organización terrorista, pero al mismo tiempo ordenó su puesta en libertad hasta que el fallo sea firme, para lo cual deberán agotarse las vías de recurso.

La sede jurisdiccional no ha dictado medidas de control sobre Brunson, ni siquiera una prohibición de viaje, por lo que el religioso norteamericano abandonará Turquía, algo por lo que su defensa lleva peleando todos estos años, según informa el diario local 'Hurriyet'.

A esta sentencia han contribuido las declaraciones de los testigos en esta última vista, que han dado marcha atrás en su relato inicial, y la petición de la Fiscalía, que se ha limitado a diez años, de los 35 posibles, y ha solicitado al tribunal retirar las medidas cautelares contra Brunson.

En este giro de los acontecimientos, una testigo ha dicho que nunca había escuchado que los milicianos del PKK fueran tratados en un hospital regentado por un amigo de Brunson para después ser enviados a Siria, mientras que otro testigo ha indicado que nunca ha visto a colaboradores del clérigo exiliado Fetulá Gulen en la casa del predicador evangélico.

Brunson, por su parte, ha aprovechado su alegato final para reivindicar su inocencia. El ya condenado estuvo en la cárcel hasta el pasado 25 de julio, cuando fue puesto bajo arresto domiciliario por razones humanitarias. Sus abogados habían presentado varios recursos para que recuperara la libertad, aunque sin éxito.

Ahora se prevé que el Ejército estadounidense traslade al religioso lo más pronto posible -- este viernes, incluso -- de vuelta a Estados Unidos con escala en Alemania, a la espera de que se diluciden las condiciones de su liberación. Sus únicas declaraciones tuvieron lugar nada más conocer el dictamen: "Soy inocente. Amo a Jesús y amo a Turquía", hizo saber, entre lágrimas, en referencia al país donde llevaba viviendo 20 años.

De momento, la Judicatura turca ha asegurado que la liberación del religioso no ha obedecido a la presión norteamericana y es, en realidad, fruto de la independencia de la que goza el sistema judicial, en palabras del jefe de prensa de la Presidencia turca, Fahrettin Altun. "No recibimos presiones de nadie, de nigún organismo, autoridad, oficina o persona. Escribimos nuestras propias reglas y tomamos las decisiones por libre voluntad", ha explicado.

El retorno de Brunson supone una victoria para Trump ante su base de cristianos evangélicos. Su liberación alimentará la participación de un grupo muy importante para el mandatario, sobre el que mantienen cierta postura ambivalente por los escándalos sexuales a los que ha estado asociado.

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