MADRID 14 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Fiscalía de Ankara, que investiga la muerte del expresidente turco Turgut Özal, ha indicado este jueves que los nuevos descubrimientos en torno a la autopsia realizada sobre el cadáver del mandatario no sugieren que fuera envenenado, según ha informado el diario turco 'Today's Zaman'.
"No hay ningún descubrimiento que sugiera que Özal fue asesinado", ha indicado a través de un comunicado. "La causa exacta de la muerte no ha sido detectada", ha agregado, en referencia a la publicación del informe final del Instituto de Medicina Forense de Turquía (ATK).
En el mismo, la organización indicó que los análisis realizados confirman la presencia de sustancias venenosas en el cuerpo del exmandatario, aunque no emitió una conclusión sobre si fue envenenado. Así, el ATK indicó que, pese a las pruebas obtenidas, los miembros del consejo no fueron capaces de alcanzar una conclusión unánime en la que determinar que el veneno fue la causa de la muerte de Özal.
A finales de noviembre, el ATK indicó que se habían encontrado trazas de estricnina, un compuesto químico letal utilizado para la fabricación de pesticidas, Dicloro Difenil Tricloroetano (DDT), Dicloro Difenil Dicloroetileno (DDE), y cadmio.
Özal fue hallado muerto en su oficina el 17 de abril de 1993 a causa presuntamente de un ataque cardiaco, aunque su mujer, Semra Özal, afirmó que su marido había sido envenenado. En el momento del fallecimiento, los médicos indicaron que Özal, que había sido sometido a un triple 'by-pass' coronario en 1987, falleció a causa de un infarto.
Durante el período de 1983 a 1989, cuando Özal era primer ministro, sobrevivió a un intento de asesinato a manos de un hombre armado de derechas y fue en noviembre de 1989 cuando el Parlamento lo eligió presidente.
Los fiscales decidieron hace en septiembre que los restos del octavo presidente de la República turca fueran exhumados después de que el organismo de investigación de la Presidencia valorara como "sospechoso" el fallecimiento.