Turquía.- Gül reitera que será un presidente imparcial y respetuoso con el laicismo después de la toma de posesión

Actualizado 28/08/2007 20:32:49 CET

El nuevo jefe de Estado subraya la necesidad de acelerar las reformas políticas y económicas necesarias para entrar en la UE

ESTAMBUL (TURQUIA), 28 Ago. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Ildefonso González) -

El presidente electo de la República de Turquía, el islamista moderado Abdulá Gül, aseguró hoy que será un jefe de Estado imparcial y respetuoso con los valores constitucionales, entre ellos el laicismo, en un discurso en el Parlamento posterior a su toma de posesión esta tarde.

"La República de Turquía es un Estado democrático, laico, social y de derecho. Defenderé y fortaleceré todos estos principios sin ningún tipo de discriminación (...) El secularismo, uno de los principios básicos de la República, tiene un papel de paz social, al tiempo que es un modelo que hace más libres los distintos estilos de vida", afirmó, agregando que "el camino más fácil para eliminar los enfrentamientos y disputas en una sociedad es el compromiso con el principio del secularismo".

Asimismo, prometió que "acogerá a todos los ciudadanos" turcos sin hacer "ningún tipo de discriminación", lo que significa que a partir de ahora dejará de lado su filiación política y su pertenencia al gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP).

"Mantendré mi imparcialidad y haré todo lo que esté en mi poder para garantizar la armonía entre los distintos órganos estatales (...) Mis puertas estarán abiertas a todos. Actuaré en estrecha cooperación con todos los partidos políticos y organizaciones no gubernamentales sin hacer discriminaciones", adelantó.

En este sentido, valoró que Turquía tiene la oportunidad de demostrarse a sí misma, pero también al mundo entero, "lo madura que es su democracia". "Tenemos que trabajar juntos para hacer una Turquía más fuerte. El objetivo del Gran Líder (Mustafá Kemal) Atatürk de 'llevar a Turquía al nivel de las civilizaciones contemporáneas' siempre debería estar en nuestra mente", anotó.

UE

Para ello, abogó por un esfuerzo decidido para conseguir la plena integración de Turquía en la Unión Europea (UE), con la que entabló negociaciones en octubre de 2005. Al respecto, destacó la necesidad de acelerar el proceso de reformas políticas y económicas necesarias para conseguirlo.

"Creo que Turquía será uno de los principales países del mundo cuando alcance el centenario de su fundación (en 1923), con unas instituciones democráticas fuertes, un poder económico amplio y estable y gente que crea firmemente en el prójimo y en que las diferencias son realmente la riqueza de la sociedad", dijo.

"Ser una comunidad transparente es un deber para el desarrollo de los países y la felicidad de la gente. La libertad de expresión y la libertad religiosa y de conciencia son las garantías para que nuestro pueblo tenga una vida honorable (...) Nuestras diferencias y diversidad serán nuestro tesoro. Si podemos percatarnos de ello, seremos capaces de fomentar la unidad y el orden", consideró.

En otro orden de cosas, aseguró que la lucha de Turquía contra el terrorismo continuará "con un compromiso incluso mayor" al actual. Finalmente, rompió una lanza en defensa de los derechos de la mujer, comprometiéndose a trabajar en la creación de las condiciones que permitan la participación de este colectivo "en cada terreno de la vida de una forma activa".