Turquía es uno de los países de la OCDE que no respeta plenamente el derecho a la libertad religiosa de su Constitución
ESTAMBUL (TURQUIA), 26 (por Ildefonso González, EUROPA PRESS)
En la calle Istiklal, la arteria comercial más importante de Estambul, está la Iglesia de San Antonio. Allí se celebran misas todos los domingos por los ritos latino y caldeo, en las que participan centenares de fieles tanto turcos como extranjeros. El Papa Benedicto XVI no oficiará ninguna celebración litúrgica en San Antonio, como ya hizo su antecesor Pablo VI en 1967, sino que lo hará en la Catedral del Espíritu Santo.
En San Antonio había hoy más de un periodista o fotógrafo, dada la cercanía de la visita del Pontífice a la ciudad, pero ningún creyente se extrañó por ello. Chigozie es un joven nigeriano que vive en Estambul desde hace varios años. Domingo tras domingo, acude a la iglesia porque en este lugar se siente "bien". Como él, otros muchos africanos participaron hoy en la misa --oficiada en inglés-- rezando, cantando o incluso bailando. También había ciudadanos de otros países, en su mayoría filipinos, así como turistas en grupo.
Los domingos hay misa en inglés a las 10:00, en polaco a las 11:00, en italiano a las 11:30 y en turco a las 18:00. Entre semana, todas son en inglés o en turco. Hoy se notaba que era un día especial y la iglesia estaba a rebosar, con sillas de tijera y un entregado coro 'amateur'.
Mientras todo esto ocurría en la parte de arriba, abajo tenía lugar otra misa pero en rito caldeo. El caldeo es uno de los cinco ritos principales en la cristiandad oriental, junto al alejandrino (copto y etiópico), antioqueno (sirio y maronita), armenio y constantinopolitano o bizantino. La Iglesia caldea, que hunde sus orígenes en la predicación de Santo Tomás Apóstol, cuenta con un millón de fieles en todo el mundo, la mitad de ellos en Irak.
Abajo la mayoría eran turcos. Las mujeres estaban sentadas en los bancos de la izquierda, casi todas con un pañuelo blanco bordado en la cabeza, y los hombres en los de la derecha. Este esquema también se repetía a la hora de la eucaristía.
El ambiente estaba más animado que arriba, con más niños y adolescentes, más pinturas y esculturas religiosas, más sillas de tijera, más flores y muchos rosarios encima de una mesa. El lenguaje litúrgico era el árabe y, además de un estupendo coro ataviado con túnicas de color azul chillón, había un potente equipo que reproducía música en árabe. Asimismo, en la entrada había muchos libros religiosos en distintas lenguas.
CATOLICOS EN TURQUIA
En Turquía, el 99% de la población (unos 72 millones de habitantes) es musulmana. El número de católicos representa sólo un 0,04%, esto es, unas 32.000 personas. Además, hay siete circunscripciones eclesiásticas y siete parroquias, según cifras del Vaticano.
Turquía es, junto a Bielorrusia y Bosnia, uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que no respeta plenamente el derecho a la libertad religiosa que recoge su Constitución.
Por ejemplo, el vicario apostólico de Anatolia, Luigi Padovese, tiene que moverse con escolta policial porque ha sido amenazado; de hecho, este mismo año sufrió un intento de atropello. Y el pasado febrero, en plena 'crisis de las caricaturas', fue asesinado en Trebisonda el sacerdote italiano Andrea Santero. Este misionero de 61 años, que llevaba seis años en Turquía, fue abatido a tiros por un adolescente cuando rezaba en su iglesia.
Por otra parte, dos turcos empezaron a ser juzgados esta semana por insultar la "identidad turca" e incitar el odio religioso contra el Islam. Según la prensa local, Hakan Tastan, de 37 años, y Turan Topal, de 46, están acusados además de intentar convertir a otros turcos al cristianismo. Ambos, que han negado todos los cargos, podrían ser condenados a hasta nueve años de cárcel.
Según el portal de información 'Eurobian, los dos turcos "cayeron bajo la mira de las autoridades porque viajaron algunas veces a Silivri para encontrarse con un profesor de escuela de enseñanza media y algunos alumnos que se habían inscrito en sus cursos de la Biblia".
Finalmente, Benedicto XVI se mostró "profundamente preocupado" después de que el presidente de Chipre, Tassos Papadopoulos, le entregara este mes un álbum con fotografías de más de 300 iglesias ortodoxas supuestamente destruidas por el Ejército turco desde que ocupara el norte de la isla hace más de tres décadas.