UE.- España es el país de la UE que impone una menor carga fiscal sobre el consumo

Actualizado 26/06/2007 18:20:17 CET

Los ingresos fiscales españoles se situaron en 2005 en el 35,6% del PIB, cuatro puntos por debajo de la media comunitaria

BRUSELAS, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

España es el país de la Unión Europea que impone una menor carga fiscal sobre el consumo (16,3%), seguida de Lituania (16,5%) o Italia (16,9%), y muy lejos de Dinamarca (33,7%), Suecia (28,1%) y Finlandia (27%), que son los Estados miembros con más impuestos sobre el consumo. En conjunto, la presión fiscal en España subió 1,1 puntos en 2005, hasta alcanzar el 35,6% del producto interior bruto (PIB), cuatro puntos por debajo de la media comunitaria, según un estudio difundido hoy por la oficina estadística Eurostat.

El nivel de impuestos global los Veintisiete se situó en 2005 en el 39,6% del PIB, cuatro décimas más que el año anterior (39,9% en la zona euro). Esta tasa es prácticamente la misma que la de 1995 (39,7%), pero inferior al pico del 41% que se alcanzó en 1999. La tendencia a la baja, que había comenzado en la mayoría de países ese mismo año 1999, se interrumpió en 2005.

La presión fiscal en la UE se mantiene en niveles muy altos en comparación con el resto del mundo, hasta el punto de superar en unos 13 puntos porcentuales al de Estados Unidos o Japón. No obstante, existen importantes diferencias de un Estado miembro a otro que van desde menos del 30% en Rumanía (28%), Lituania (28,9%), Eslovaquia (29,3%) y Letonia (29,4%), hasta más del 50% en Suecia (51,3%) o Dinamarca (50,3%).

En la última década, los mayores descensos de impuestos corresponden a Eslovaquia (del 39,6% en 1995 al 29,3% en 2005) y a Estonia (del 37,9% al 30,9%) mientras que las subidas más destacadas se registraron en Chipre (del 26,7% al 35,6%) y en Malta (del 27,3% al 35,3%).

En términos generales, el estudio de Eurostat detecta una cierta estabilidad en la carga fiscal sobre el trabajo, pese al creciente consenso sobre la conveniencia de reducirla, y un crecimiento de los impuestos sobre el consumo y sobre el capital, aunque en este último caso se debe sobre todo al buen momento económico. En cambio, pese al incremento del consumo de energía, los ingresos fiscales por tasas medioambientales van a la baja y se situaron en un mínimo 2,6% del PIB en 2005.

PRESIÓN FISCAL SOBRE EL TRABAJO

La carga fiscal sobre el trabajo en la UE-27 se situó en 2005 en el 35,2%. Por Estados miembros, Malta (22,1%), Chipre (24,6%), Reino Unido (25,5%) e Irlanda (25,6%) son los países que menos impuestos aplican al trabajo, mientras que en el bando contrario se sitúan Suecia (46,4%), Italia (43,1%), Bélgica (42,8%) y Francia (42,1%). En España el porcentaje es del 30,1%.

En cuanto a los impuestos sobre el capital, la media de la UE fue del 27,3% frente al 25,3% en 2004. La presión más alta corresponde a Dinamarca (46,5%), Irlanda (41,4%) y Francia (38,9%) y la más débil a Estonia (8,1%) y Lituania (11,4%). Para España, el nivel es del 36%.

Los impuestos sobre el trabajo representan cerca de la mitad de los ingresos de los Veintisiete, mientras que los del capital se sitúan alrededor del 22% del total y los del consumo en el 28%.

En términos generales, los tipos máximos del impuesto sobre la renta y del impuesto de sociedades son más bajos en los países de la ampliación que en los antiguos quince Estados miembros. Los tipos máximos de la renta más altos en 2006 fueron los de Dinamarca (59%), Suecia (56,6%), Países Bajos (52%) y Finlandia (50,9%) y los más bajos se encuentran en Rumanía (16%), Eslovaquia (19%), Estonia (23%) y Bulgaria (24%). En España el máximo era en 2006 el 45%.

Chipre (10%), Bulgaria (10%), Irlanda (12,5%) y Letonia (15%) son los Estados miembros con un tipo máximo del impuesto de sociedades más bajo frente a Alemania (38,7%), Italia (37,3%), Malta (35%) y Francia (34,4%) que registran los niveles más elevados.