BRUSELAS, 13 May. (EUROPA PRESS) -
Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea han reclamado este lunes un alto el fuego "inmediato" en Libia y que ambos bandos "se disocien públicamente y sobre el terreno de los elementos terroristas y delictivos implicados en los combates y de los sospechosos de crímenes de guerra", especialmente los que han sido sancionados por la ONU.
Los Veintiocho han alertado en un texto de conclusiones aprobado que tanto la ofensiva militar que lanzó a principios de abril el autoproclamado Ejército Nacional Libio bajo mando del general Jalifa Haftar para tomar Trípoli como la escaldada de enfrentamientos subsiguiente en la capital y alrededores "constituye una amenaza para la paz y la seguridad internacionales" y podría agudizar "la amenaza terrorista" en todo el país.
Francia frenó en abril un texto conjunto para pedir el repliegue de las fuerzas de Haftar. París y Roma mantienen diferencias desde hace tiempo sobre cómo responder a la crisis libia.
El Gobierno italiano ha apostado claramente por el Gobierno de Trípoli, mientras que Francia, que cuenta con el apoyo de Reino Unido, se ha erigido en una de las principales voces en la Unión Europea que defiende la necesidad de implicar a Haftar en una solución que permita superar los enfrentamientos entre milicias y las divisiones entre el este y oeste del país, que persisten desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011 y que ha sumido al país en un caos completo, agravado por la amenaza terrorista.
En el texto, han avisado de que no hay una solución militar a la crisis libia y dejan claro que los ataques "indiscriminados" contra zonas muy pobladas "pueden constituir crímenes de guerra" y que aquellos que violan el Derecho Humanitario Internacional "deben rendir cuentas".
"Las cosas no van bien. Tenemos que intentar rebajar la situación y alcanzar una tregua humanitaria, un alto el fuego", ha defendido el ministro de Exteriores italiano, Enzo Moavero.
Su homologo francés, Jean-Yves Le Drian, ha reclamado un alto el fuego "inmediato, sin condiciones previas" y ha reconocido que el primer ministro libio, Fayez Serraj, "desea" que haya una "vigilancia internacional" del mismo "y luego entrar en un proceso político".
IMPERATIVO PROTEGER A LOS CIVILES
La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, ha abordado la crisis libia en un encuentro previo con Serraj, al que ha trasladado que la Unión espera que "todas las partes y actores regionales cesen inmediatamente sus actividades militares y reinicien un diálogo político", al tiempo que le ha recordado que resulta "imperativo" que protejan a los civiles y sigan cooperando para asistir a los inmigrantes en los centros de detención en Libia.
En el texto aprobado, los Veintiocho han reiterado su compromiso con "la soberanía, independencia, integridad territorial y unidad nacional" de Libia y han expresado su "profunda" preocupación por la pérdida de vidas y el aumento de los desplazados internos y su impacto en los flujos migratorios y han instado a todas las partes a proteger a los civiles, incluidos a los refugiados e inmigrantes y a facilitar la entrega de ayuda humanitaria rápida y segura.
En este contexto, han instado a todas las partes a comprometerse en un diálogo político facilitado por la ONU y trabajar para lograr "una solución política completa" que allane el camino hacia nuevas elecciones generales, tal y como acordaron por última vez en febrero en Abu Dhabi, reiterando su "pleno apoyo" a su enviado especial, Ghassan Salamé, con el que han abordado este lunes las perspectivas para relanzar las negociaciones y lograr un alto el fuego.
En particular, los Veintiocho exigen a todas las partes que respeten el embargo de armas y se abstengan de acciones que puedan perjudicar el diálogo facilitado por la ONU y se impliquen de forma constructiva en un proceso político "inclusivo" para "traer la seguridad, sostenibilidad política y económica y la unidad nacional a Libia", en el que participen plenamente las mujeres.
Según el último balance ofrecido por la ONU, desde que el pasado 4 de abril Haftar lanzó su ofensiva sobre Trípoli al menos 454 personas han muerto, en su mayoría combatientes de los bandos, y otras 2.154 han resultado heridas.