UE.-El PSOE reclama el abandono de la ablación en África y en los países europeos receptores de inmigración

Actualizado 05/02/2007 20:18:05 CET

BRUSELAS, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

La eurodiputada del PSOE Elena Valenciano reclamó hoy la eliminación de la "tradición brutal" de la mutilación genital femenina o ablación que practican numerosos países africanos pero que es también una forma de "violencia de género" que se ha instalado en la sociedad europea de la mano de los inmigrantes.

Valenciano, que es miembro de la comisión de Derechos Humanos de la Eurocámara, hizo este llamamiento con motivo, mañana 6 de febrero, del Día Mundial de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina.

Denunció mediante un comunicado que "unos 130 millones de mujeres y niñas en todo el mundo son condenadas injustamente a vivir, sólo por razón de su sexo, con una marca terrible: la mutilación de sus órganos genitales" y señaló que hasta el 90% de las mujeres sufren esta mutilación en países africanos como Chad, Somalia, Malí, Sudán, Burkina Faso, Senegal, Gambia, Kenia y Costa de Marfil.

En opinión de Valenciano, la mutilación genital femenina es "un atentado gravísimo a la integridad de las mujeres y niñas, a su salud física y psíquica, y a su libertad" y cita a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para asegurar que es la segunda causa de infección del virus del SIDA entre las niñas africanas.

"Debemos acabar con una tradición brutal que ninguna motivación de naturaleza cultural o religiosa puede justificar y que sólo comporta dolor, infecciones, problemas en el parto y muerte para las mujeres", reclamó.

Por una parte, Valenciano dirigió esta exigencia a los países africanos, 15 de los cuales ya han ratificado el Protocolo de Maputo, en virtud del cual se comprometen a "eliminar todas las prácticas nefastas que atentan contra los Derechos Humanos de las mujeres" y, en concreto, a adoptar leyes y establecer sanciones para condenar todas las formas de mutilación genital femenina.

Sin embargo, la eurodiputada socialista afirma que la ablación "no es sólo un problema africano" sino también "una de las formas de violencia de género que ha viajado con los colectivos de inmigrantes y que ha obligado a las sociedades europeas a legislar contra ella".

Por este motivo, reclamó a los países de la UE que adopten "todas las medidas informativas, preventivas, penales, administrativas y sociales para hacer frente a esta práctica" en sus territorios.