Publicado 24/01/2022 05:35

UNICEF denuncia que cerca de 850 niños y niñas están en riesgo inminente por la violencia en el noreste de Siria

Archivo - Combatiente sirio en Hasaka
Archivo - Combatiente sirio en Hasaka - JOHN MOORE - Archivo

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha denunciado que cerca de 850 niños y niñas están en riesgo inminente por la violencia en la ciudad de Hasaka, en el noreste de Siria.

"La intensificación de la violencia en la ciudad de Al Hasakah, relacionada con el intento de fuga de la cárcel de Ghueran el pasado jueves, ha puesto en grave peligro la seguridad de casi 850 niños y niñas que se encuentran detenidos. Algunos tienen tan solo 12 años de edad", ha alertado UNICEF en un comunicado.

"A medida que continúan los enfrentamientos, aumenta el riesgo de que los niños y niñas sufran daños o sean reclutados por la fuerza", ha agregado.

Así, UNICEF ha reclamado la libertad de estos niños "la detención de niños y niñas solo debe ser una medida de último recurso y por el menor tiempo posible".

En el noreste de Siria, casi 10.000 niños y niñas y sus madres se encuentran en centros de detención o en campamentos. Proceden de más de 60 países y "luchan por sobrevivir en medio de condiciones cada vez más terribles y del duro invierno".

UNICEF hace un llamamiento a todas las partes en el noreste de Siria para que mantengan "a los niños y niñas fuera de peligro y los protejan en todo momento".

Fuerzas kurdas y de la coalición internacional contra Estado Islámico han logrado hacerse con el control de la prisión de Ghueran en el noreste de Siria donde se han producido dos motines de prisioneros del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en la provincia siria de Hasaka (noreste del país), y han puesto fin a cuatro días de asalto de Estado Islámico para liberar a sus casi 5.000 camaradas encarcelados allí, y que de momento se salda con más de 200 muertos, según el primer balance oficial.

Las FDS anunciaron el 23 de marzo de 2019 la toma de la localidad de Baghuz y la caída del conocido como califato de Estado Islámico en su forma territorial, ya que no controlan ninguna zona en Siria ni en Irak, donde fue derrotado en diciembre de 2017.

Sin embargo, el grupo ha incrementado sus ataques durante los últimos meses, especialmente en el citado triángulo entre las provincias sirias de Alepo, Hama y Raqqa, lo que ha provocado que el Ejército de Rusia haya aumentado igualmente sus bombardeos en apoyo a las tropas gubernamentales, que mantienen un tenso 'statu quo' con las milicias de la región autónoma kurda del noreste del país.

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