Actualizado 05/02/2007 15:43 CET

Vaticano- El Papa insta a novios a la castidad y a los matrimonios a no tener prejuicios sobre prohibiciones cristianas

Explica que en la vida cotidiana el amor se desarrolla en la Iglesia, el matrimonio o la consagración y en el estudio, trabajo o diversión

MADRID, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Papa Benedicto XVI ha instado a los jóvenes a vivir la castidad en el noviazgo y les invitó en el matrimonio y la formación de una familia a estar "libres del prejuicio" sobre mandamientos y prohibiciones del Cristianismo, según se desprende del mensaje de la Jornada Mundial de la Juventud 2007, hecho público hoy, que se celebrará en cada diócesis con el lema 'Como yo os he amado, así amaos también vosotros los unos a los otros'.

Concretamente, el Santo Padre aseguró que "el período del noviazgo, fundamental para construir el matrimonio, es un tiempo de espera y de preparación, que hay que vivir en la castidad de los gestos y de las palabras" e invitó a los jóvenes a estar preparados para responder a Dios si les llama a una consagración o al sacerdocio.

Según el Pontífice la castidad permite "madurar en el amor", el "autodominio" y en el "respeto del otro" con las características del "verdadero amor".

En su misiva a los jóvenes Benedicto subrayó que las "carencias afectivas o desilusiones sentimentales" pueden hacer pensar que amar es una "utopía" o "un sueño inalcanzable", pero que en lugar de resignarse hay que creer que "el amor es posible". Así, concretó la finalidad de su mensaje, de "contribuir a revivir en cada uno" de los jóvenes "la fe en el amor".

"ITINERARIO HACIA EL AMOR"

Benedicto mostró a los jóvenes un "itinerario" hacia el "descubrimiento del amor". Según indicó, éste nace en el amor de Dios y explicó que el punto más relevante es la Encarnación: "Dios, que carga con el pecado del mundo y erradica el odio del corazón del hombre. Ésta es su verdadera "revolución": el amor".

El Papa explicó tres ámbitos de la vida cotidiana para desarrollar este amor: La Iglesia, el matrimonio o la consagración y en la actividad cotidiana de estudio, trabajo o diversión.

El Pontífice invitó a los jóvenes a dedicar su tiempo a su "familia espiritual", sea en la parroquia, movimiento, comunidad, o grupo juvenil, renunciando "con alegría" a algunas de sus diversiones.

Respecto "al futuro", el Papa comentó como primera realidad el matrimonio y la formación de una familia, invitando a los jóvenes a estar "libres del prejuicio difundido que el cristianismo, con sus mandamientos y sus prohibiciones, ponga obstáculos a la alegría del amor".

También aludió a la vocación sacerdotal y de vida consagrada, invitándoles a estar preparados para responder a Dios. "Vuestro ejemplo será un aliciente para muchos de vuestros coetáneos, que están buscando la verdadera felicidad", aseguró Benedicto XVI.

Para el Santo Padre el tercer ámbito del compromiso del amor es la vida cotidiana de la familia, trabajo, estudio y tiempo libre, "no sólo para ser más competitivos y productivos", sino para ser "testigos de la caridad".

Con todo, les propuso el ejemplo de la beata Teresa de Calcuta, que lo dio todo por el amor a Dios en el prójimo "con actos concretos", y les citó para la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se celebrará en Sydney en 2008 bajo el lema 'Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos'.