Publicado 12/05/2020 12:22:19 +02:00CET

La violencia en el noroeste de Nigeria empuja a más de 23.000 personas a Níger en abril

Refugiados de Nigeria llegados a la región nigerina de Marabi
Refugiados de Nigeria llegados a la región nigerina de Marabi - ACNUR/SELIM MEDDEB

MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

Unas 23.000 personas han huido a Níger en el último mes para escapar del recrudecimiento de la violencia en varias zonas del noroeste de Nigeria, con lo que ya son más de 60.000 los refugiados en territorio nigerino desde que se produjeron las primeras llegadas en abril de 2019, según la ONU.

En el ultimo año, los grupos armados han intensificado sus ataques en los estados nigerianos de Sokoto, Zamfara y Katsina, lo que ha llevado a parte de la población local a cruzar la frontera, en su mayoría para recalar en la región nigerina de Maradi, ha explicado un portavoz el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Babar Baloch, en un comunicado.

La inseguridad también se hace patente en Níger, donde unos 19.000 ciudadanos locales se han convertido en desplazados internos por el temor a la violencia en zonas cercanas a la frontera. ACNUR ha alertado del peligro "de que las incursiones armadas se extiendan a Níger".

La última ola de refugiados coincide con una intensificación de los ataques, el más grave de los cuales se saldó con 47 fallecidos y derivó en ataques aéreos por parte de las Fuerzas Armadas de Nigeria. Quienes huyen "hablan de violencia extrema contra civiles, asesinatos, secuestros, pillaje y saqueos de pueblos", ha dicho Baloch.

AUMENTAN LAS NECESIDADES

Los refugiados nigerianos han podido cruzar la frontera hacia Níger a pesar de las restricciones en vigor por la pandemia de COVID-19 y, al otro lado, requieren de forma "urgente" agua, comida, servicios médicos, refugio y ropa. "Muchos apenas han podido llevarse nada por las prisas para salvar la vida", ha señalado el portavoz de ACNUR.

La agencia colabora con las autoridades nigerinas para trasladar al menos a 7.000 refugiados a localidades situadas a unos 20 kilómetros de la frontera, con el objetivo de que en estas zonas sí puedan disponer de los servicios básicos que necesitan. Además, se podría así "aliviar la presión" de las comunidades de acogida más cercanas a territorio nigeriano.

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