La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen - Wiktor Dabkowski / Zuma Press / Europa Press / Con
BRUSELAS 11 May. (EUROPA PRESS) -
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha exigido que el retorno de niños ucranianos deportados a Rusia sea una "condición central" en cualquier negociación de paz entre Kiev y Moscú, y ha asegurado que la Unión Europea "no descansará" hasta que cada uno de los menores de edad secuestrados vuelva con sus familias.
"El retorno de cada niño ucraniano deportado por Rusia debe ser un punto central en cualquier acuerdo de paz. Porque, ¿cómo puede una nación elegir su propio futuro si a sus hijos se les niega ese derecho?", ha indicado la jefa del Ejecutivo comunitario en un video proyectado durante una reunión de alto nivel de la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos celebrada este lunes en Bruselas.
Después de que los Veintisiete hayan acordado la imposición de sanciones contra 23 personas y entidades responsables del traslado forzoso de 20.500 niños ucranianos a Rusia en el contexto de la guerra, la conservadora alemana ha celebrado esta "contribución práctica" para devolver "al mayor número posible de niños" a sus familias.
"Decenas de miles de niños y niñas permanecen atrapados en Rusia, aterrorizados y añorando a sus familias y seres queridos. Muchos ya han sido rescatados gracias a los esfuerzos del Gobierno ucraniano, la sociedad civil y todos ustedes en la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos. Pero cada niño que permanece cautivo es uno de más. Y no descansaremos hasta que cada uno de ellos sea reunido con su familia", ha añadido.
Von der Leyen ha reivindicado que la libertad de esos niños "es la libertad de Ucrania", y su futuro "es también" el futuro de la Unión Europea, ahora en peligro entre denuncias de adoctrinamiento ideológico y militarización durante su estancia en territorio ruso.
SANCIONES CONTRA LOS RESPONSABLES
En el seno del Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) que se ha celebrado este lunes en Bruselas, los Estados miembro han acordado la imposición de medidas restrictivas contra 16 personas y siete entidades responsables de acciones que "socavan o amenazan" la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania.
La decisión va dirigida contra los responsables de "la deportación ilegal sistemática", el traslado forzoso, la asimilación forzada, incluido "el adoctrinamiento y la educación militarizada" de menores ucranianos, así como su "adopción ilegal" y su traslado a la Federación Rusa y a territorios temporalmente ocupados de Ucrania.
Según datos de los Veintisiete, desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, se estima que Rusia ha deportado y trasladado a la fuerza a casi 20.500 niños ucranianos, una acciones que la Unión Europea califica como "graves violaciones" del Derecho Internacional y de los derechos fundamentales del niño, y que tienen como objetivo "borrar la identidad ucraniana y socavar la preservación de sus futuras generaciones".
Las personas incluidas en el Régimen Global de Sanciones de la UE estarán sujetas a la congelación de sus activos, y los ciudadanos y entidades de la UE tendrán prohibido acceder a los fondos, activos financieros o recursos económicos a su disposición. Además, las personas físicas estarán sujetas a una prohibición de viajar que les impide entrar o transitar por territorio de la UE.