Santa Cruz de Tenerife, 23 Ago. (EUROPA PRESS) -
Canarias se incorporó al grupo de las autonomías con participación en los consejos de ministros de la Unión Europea (UE) el pasado año. Tras la suma de Navarra y Baleares en 2007, las 17 autonomías han estado representadas en los consejos europeos dando así cumplimiento al acuerdo adoptado, en diciembre de 2004, entre el Gobierno estatal del PSOE y las comunidades en cumplimiento de un compromiso de la Conferencia de Presidentes. La distribución de la representación autonómica, en este tiempo, ha presentado claros desequilibrios. Regiones como Cataluña y Andalucía salen claramente favorecidas. Canarias, con dos intervenciones, se encuentra en el grupo intermedio.
El acuerdo de 2004 surgió con el fin de respetar las competencias autonómicas y a favor de la defensa de los intereses españoles en la UE. Dos años y medio después de su puesta en práctica y a pocos meses de culminar la legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, un informe del Ministerio de Administraciones Públicas detalla la intervención de cada autonomía en los consejos de ministros europeos, celebrados durante este tiempo.
La participación autonómica, en principio, se previó para cuatro grandes sectores del Consejo de Ministros. Se trata de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores; Agricultura y Pesca; Medio Ambiente y Educación, Juventud y Cultura. La persona designada por las regiones representa a todas las autonomías y es considerado como un miembro de pleno derecho de la delegación del Estado.
Las conferencias sectoriales del Estado, es decir, los órganos de reunión de las autonomías y el Estado decidieron, a lo largo de 2005, los criterios para la designación de las comunidades autónomas en cada Consejo europeo. Estos criterios se caracterizan por su heterogeneidad ya que, en algunos casos, se recurre al concepto de la aprobación de los estatutos y, en otros, a la población, la alternancia política, la incidencia de la cuestión a tratar en una determinada región y, en otras, al sorteo cuando no fuera posible el acuerdo.
Hace dos años, nueve autonomías tuvieron la posibilidad de contar con un representante en un Consejo de Ministros. Se trataba de Cataluña, Euskadi, Andalucía, Asturias, Aragón, Madrid, Castilla-León, Extremadura y Galicia.
Canarias se incorporó en 2006, junto a Murcia, Castilla-La Mancha Cantabria, La Rioja, Madrid y Comunidad Valenciana. Durante el primer semestre de 2007 se sumaron Navarra y Baleares, garantizándose así la participación de las 17 autonomías.
Sin embargo, la distribución de la representación autonómica presenta claros desequilibrios entre las regiones si se toma en consideración el número de veces que se ha intervenido. El pasado año, Canarias participó dos veces al igual que Madrid, Cantabria, La Rioja y la Comunidad Valenciana. Cataluña intervino en ocho ocasiones, Andalucía y Aragón en seis por cinco de Galicia. Las regiones de Murcia, País Vasco y Castilla-La Mancha sólo participaron en un consejo de ministros europeo en 2006. Desde enero a junio de 2007, la representación canaria no ha sido elegida como tampoco lo fue en 2005.
En el Gobierno de Canarias, este reto fue asumido de forma muy diversa en intensidad por parte del consejero de Ordenación Territorial y Medio Ambiente, Domingo Berriel, y del titular de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Pedro Rodríguez Zaragoza.
Berriel fue la voz de las autonomías españolas en el Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la UE, celebrado el 9 de marzo de 2006. Tres meses antes comienzan a celebrarse las reuniones preparatorias, en las que la oficina de Canarias en Bruselas participa en todas, un total de 21 encuentros de trabajo.
Pero además una semana antes de la celebración del Consejo de Ministros, Berriel reunió en Fuerteventura a todos los representantes autonómicos en la materia. El acuerdo se plasmó en una docena de documentos consensuados que un consejero canario, por primera vez en la historia de las islas, defendió de viva voz ante las instancias de la Unión.
Los principales acuerdos logrados estuvieron relacionados con la prevención de las inundaciones, la estrategia sobre el reciclado de residuos, la homologación de los tipos de vehículos de motor, la contaminación atmosférica y la revisión de la Estrategia de Desarrollo Sostenible de la UE.
Pedro Rodríguez Zaragoza compartió protagonismo con el consejero del ramo de Aragón, Gonzalo Arguilé, en el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca, celebrado 20 y 21 de noviembre de 2006. Desde un mes antes se celebraron las reuniones preparatorias pero Canarias sólo acude al grupo de trabajo sobre frutas y hortalizas para defender el plátano.
Las propuestas aprobadas en dicho consejo fueron destinadas a la utilización de nuevas tecnologías para combatir la pesca ilegal, el establecimiento de las posibilidades de pesca en relación con las especies de aguas profundas y la protección de los ecosistemas marinos mediterráneos.