SANTA CRUZ DE TENERIFE 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Compañía Cervecera de Canarias (CCC) no ha sido inmune a la delicada situación económica que el archipiélago canario está sintiendo con "dureza". Así, tras cinco años de crecimiento continuado, su cifra de negocio durante el pasado ejercicio ha experimentado una reducción del 5,8 por ciento como consecuencia del descenso del consumo de cerveza y del cambio de hábitos del consumidor, según informó en un comunicado.
Para plantarle cara a la crisis, CCC ha puesto en práctica un plan integral centrado en la consolidación de la fuerza de sus marcas, la mejora de su presencia en el punto de venta y la optimización de los procesos de fabricación, distribución y gestión.
Como consecuencia de la crisis en las islas, el consumo se ha detraído, con la consiguiente contracción del mercado de cerveza, además de un cambio de hábitos en los consumidores, que han desviado sus preferencias de consumo del canal hostelería al de alimentación, según explica la empresa.
Los efectos de un menor número de turistas --en el caso de los internacionales se cuantifica en un 7 por ciento-- y una reducción de su gasto medio de un 10 por ciento, junto al registro de las temperaturas más bajas en los últimos 15 años han contribuido al empeorar el panorama. El resultado ha sido una contracción del mercado de cerveza de más de un 4 por ciento.
"Este contexto de inestabilidad ha provocado un descenso del 5,8 por ciento de la cifra de negocio de CCC con respecto al año anterior, situándose en los 137,1 millones de euros frente a los 148,7 millones precedentes. El beneficio después de impuestos alcanzó los 20,4 millones de euros, con un decremento del 24,6 por ciento en relación al último ejercicio", explicó la compañía.
Para Mark Tindall, consejero delegado de la compañía "el entorno económico hace que tengamos un gran reto por delante, pero con la solidez de una compañía abierta a los cambios, la fuerza de nuestras marcas, la mejora de su presencia en el punto de venta y una política decidida de optimización de costes, sé que saldremos fortalecidos, asegurando nuestro liderazgo en el mercado canario de bebidas".
ORIENTACIÓN AL MERCADO
CCC informó de que está invirtiendo recursos y realizando esfuerzos para mejorar su posición en el mercado y consolidar el posicionamiento de todas sus marcas. Ha mantenido el liderazgo de su marcas principales Dorada y Tropical. Como respuesta a las nuevas tendencias, ha ampliado su cartera de productos con el lanzamiento de Siroco, cerveza light de Tropical, y Saturday, del segmento de bajo precio.
En el apartado de marcas internacionales, ha potenciado su portafolio con el lanzamiento de Peroni Nastro Azzurro, ha desarrollado un programa del fomento de la cultura cervecera en el punto de venta a través del premio Beer Master Adward de Pilsner Urquell, y sigue explotando los patrocinios internaciones de la mano de Carlsberg. En la categoría de bebidas complementarias, cabe destacar el liderazgo de Appletiser y la incorporación de la nueva variante Peartiser, bebidas ambas 100 por ciento naturales. En el caso de Appletiser, CCC ha iniciado su fabricación en Canarias, con la consiguiente inversión en la modernización y adaptación de sus instalaciones.
DESARROLLO SOSTENIBLE
El compromiso de la compañía con el desarrollo sostenible sigue siendo una prioridad y se ha traducido en la reducción del consumo de recursos naturales durante los procesos de producción y en el mantenimiento de un índice de reciclado y reutilización de 96,35 por ciento, según señala el comunicado.
Asimismo, dentro de su compromiso con la sociedad, continúa con su apoyo decidido a organizaciones no gubernamentales dedicadas a la integración de colectivos menos favorecidos y sigue colaborando con relevantes escuelas de negocios del Archipiélago y con las universidades canarias en investigación y en la formación de jóvenes canarios.
FÁBRICA EN TENERIFE
A caballo entre el ejercicio de referencia y los meses de abril y mayo de 2009, la dirección de la compañía firmó un acuerdo con el sindicato mayoritario de la planta de Santa Cruz, respaldado por la asamblea de trabajadores y ratificado posteriormente por la autoridad laboral de Tenerife, para la reducción temporal de empleo de un grupo de 73 trabajadores.
La medida implicaba la reducción del 20 por ciento del tiempo de trabajo y una garantía salarial del 93 por ciento por el periodo de un año. De esta forma, se consiguieron los dos objetivos principales planteados por la compañía: mejorar la productividad y mantener intactos los puestos de trabajo de la fábrica de Santa Cruz.
A pesar del entorno desfavorable, la compañía ha llevado a cabo una decidida política de inversiones, situándose en una cifra de 7,6 millones de euros, con objeto de mejorar los procesos de fabricación, distribución y gestión. Las líneas de producción y envasado han sido objeto de especial atención para conseguir optimizar los procedimientos.
La modernización de maquinaria ha sido sustancial, destacando especialmente la realizada para el inicio de la producción de Appletiser. Además, la compañía ha destinado partidas importantes a aspectos relacionados con la seguridad y salud laboral, a la actualización de los sistemas de información y a la adquisición de envases retornables y de materiales para el punto de venta con el fin de mejorar el servicio a sus clientes.