Investigan a un hombre por tratar de vender por Internet una piel completa de cocodrilo

Piel de cocodrilo
GUARDIA CIVIL
Piel de cocodrilo Piel de cocodrilo
Publicado 30/10/2018 13:38:42CET

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Santa Cruz de Tenerife han instruido diligencias en las que investigan a un varón de 60 años, vecino de la localidad de Santa Úrsula, como presunto autor de un delito contra la fauna.

Dentro de la intensificación de servicios relacionados con los controles e inspecciones que los agentes del Seprona realizan a nivel nacional relacionados con el comercio de especies amenazadas, el pasado mes de agosto detectaron que el ahora investigado se encontraba vendiendo por 4.500 euros una piel completa de 3,5 metros de longitud de un espécimen de cocodrilo, en concreto de la especie 'Crocodylus acutus' o cocodrilo americano.

Se trata de una especie que se encuentra protegida tanto por la legislación internacional a través del Convenio CITES (Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) que regula las operaciones de importación, exportación, comercio, tenencia y circulación de especies amenazadas de la Flora y Fauna Silvestre, como por la normativa comunitaria, estando incluido en sus Apéndices y Anexos más restrictivos en relación con su comercio a nivel mundial, bien porque se encuentra en peligro de extinción o porque el comercio con esta especie, incluso en su grado mínimo, pondría en peligro la supervivencia de la misma.

Tras ser solicitado por los agentes al vendedor los correspondientes permisos CITES, pudieron comprobar que carecía de los documentos que justifican su procedencia legal, por lo que procedieron a su intervención, quedando depositado el espécimen en las dependencias de la autoridad competente, e instruyeron diligencias en las que se investiga al varón por un presunto delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos, por la tenencia para la venta sin ningún tipo de permiso o autorización de un espécimen de cocodrilo protegido por normativa internacional.

Los agentes del Seprona también formularon la correspondiente denuncia administrativa por una infracción a la normativa relacionada con la represión del contrabando.