Cigarrillo eletrónico. - WILL KIRK/JOHNS HOPKINS UNIVERSITY
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 19 Oct. (EUROPA PRESS) -
Once médicos y científicos españoles, uno de ellos canario, se han adherido a una petición en la que 100 expertos internacionales reclaman a las autoridades sanitarias de los distintos países el uso de políticas de reducción de daño en la lucha contra el tabaquismo y su inclusión en las políticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En concreto, los expertos pertenecientes a 30 países defienden que se tenga en cuenta "la evidencia científica en torno a los nuevos productos de reducción del daño" así como "su potencial para reducir las altas cifras de fumadores".
A través de una nota de prensa remitida este martes por la Plataforma para la reducción del daño del tabaquismo, su portavoz y uno de los firmantes, el cirujano oncológico Fernando Fernández Bueno, ha insistido en que "existe una evidencia científica creciente que debe animar a seguir trabajando e investigando en torno a estas nuevas alternativas".
Para el doctor español, del Hospital Gómez Ulla de Madrid, es necesario impulsar "un debate abierto basado en la ciencia y en los resultados alentadores de algunos países". La misma nota cita palabras del ex presidente de Action on Smoking and Health y ex asesor en Políticas Públicas de Tony Blair, Clive Bates, que sostiene que "una regulación inapropiada de estos productos podría beneficiar al cigarrillo de combustión desalentando a los fumadores a considerar alternativas menos tóxicas".
"Somos expertos independientes en ciencia y política del tabaco y la nicotina. Escribimos para instar a las Partes del Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) para alentar a la OMS a que incorpore efectivamente la reducción del daño del tabaco", defiende literalmente la carta remitida.
"CAUTELOSOS" ANTE LOS RIESGOS
Los expertos firmantes reconocen en el documento "que existe incertidumbre frente a los beneficios y riesgos asociados con la evolución del mercado de los productos de tabaco sin combustión a largo plazo" y se declaran "debidamente cautelosos con la participación de la industria del tabaco".
"Sin embargo, también debemos tener en cuenta el importante conjunto de pruebas que tenemos y no permitir que la excesiva precaución o las incertidumbres residuales nieguen a los fumadores opciones prometedoras para abandonar los productos combustibles que sabemos con certeza que son letales", inciden.
Los médicos y científicos españoles son el doctor en Antropología, enfermero y profesor titular de Universidad de Jaén, Manuel Linares Abad; el médico internista y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia, José María García Basterrechea; así como el ya citado Fernando Fernández Bueno.
También Carmen Escrig Llavata, doctora en Biología Molecular por la Universidad Autónoma de Madrid; Miguel de la Guardia Cirugeda, catedrático de Química Analítica de la Universidad de Valencia; María del Mar Sangüesa Jareño, médico Especialista en Medicina Intensiva del Hospital Universitario de Ceuta o José David García Muñiz, coordinador de Ensayos Clínicos del Hospital Universitario de Ceuta.
EL CANARIO ANTONIO SIERRA, ENTRE LOS FIRMANTES
También el canario Antonio Sierra, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de La Laguna; Francisco García Sierra, jefe de Nefrología del Hospital Universitario de Ceuta; Josep María Ramón Torrell, jefe del Servicio de Medicina Preventiva y de la Unidad de Tabaquismo del Hospital Universitari de Bellvitge y Ángel González Ureña, catedrático de Química y Profesor Honorario Universidad Complutense de Madrid.
Los firmantes recomiendan que "la reducción del daño del tabaco sea un componente de la estrategia global para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible para la salud" y exigen "que cualquier propuesta política, en particular las prohibiciones, refleje los riesgos de las consecuencias no deseadas, incluido el aumento potencial del tabaquismo y otras respuestas adversas".
Piden controlar las "verdaderas malas prácticas de la industria del tabaco, pero no para crear una barrera contraproducente a los productos de riesgo reducido que tienen beneficios para la salud pública o para impedir la evaluación crítica de los datos de la industria estrictamente por sus méritos científicos".
PIDEN UNA REVISIÓN DE LAS POLÍTICAS DE LA OMS
Asimismo, solicitan "iniciar una revisión independiente de la OMS y el CMCT para la política del tabaco" al estilo del Panel Independiente de Preparación y Respuesta ante una Pandemia (IPPPR) para analizar la respuesta ante la Covid-19.
En su opinión, una revisión de este tipo "podría abordar la interpretación y el uso de la ciencia, la calidad del asesoramiento político, el compromiso de las partes interesadas, la responsabilidad y la gobernanza".