Actualizado 24/02/2007 17:00 CET

La Reserva de la Biosfera organiza un curso de producción integrada como nuevo yacimiento de empleo

SANTA CRUZ DE LA PALMA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El consorcio Reserva Mundial de la Biosfera La Palma, en colaboración con Prometeo La Palma y Cocampa, ha decidido desarrollar un curso que facilite a todos aquellos interesados profundizar sobre la adaptación de los sistemas tradicionales de cultivo a las nuevas demandas del mercado.

El curso, cuyas plazas son limitadas, será impartido por los ingenieros técnico agrícola, Felipa Guzmán y José Miguel López, y se desarrollará en la Agencia de Empleo y Desarrollo Insular de Santa Cruz de La Palma, los días 1 y 2 de marzo, y en la de Los Llanos de Aridane, los días 5 y 6, en ambos casos en horario de 17:00 a 21:00 horas.

Tradicionalmente la economía insular ha girado en torno al sector agrícola, no obstante en los últimos años se ha asistido a un progresivo abandono de esta actividad, motivado por múltiples causas, entre las que se encuentra la falta de formación para adaptar los sistemas tradicionales de cultivo a las nuevas demandas del mercado, que cada vez exige productos obtenidos con procesos sostenibles y certificados de garantía de los mismos.

Este ámbito es un yacimiento de empleo aún por explotar, por ello se trata de aportar la información suficiente a emprendedores y trabajadores autónomos que estén iniciando su actividad en el entorno rural, al objeto que progresivamente implanten procesos de producción agrícola integrada como fase previa a la producción ecológica.

La producción integrada puede ser definida como un sistema de explotación que produce alimentos y otros productos mediante el uso de recursos naturales y de mecanismos reguladores para reemplazar los insumos contaminantes y para asegurar la producción agraria sostenible.

Se trata de contribuir al establecimiento de un uso sostenible de los recursos con su máximo aprovechamiento y la disminución de productos externos, con lo que se reducen costes de producción y se incrementa la protección del medio ambiente.

Para ello, se eligen especies cultivares mejor adaptadas al medio, se diversifican cultivos, se promueve un mejor manejo del agua y del suelo (rotaciones de cultivos), también un uso eficiente de fitosanitarios, pesticidas y abonos, del control biológico y de programas de sanidad vegetal, equilibrando el empleo de métodos biológicos, químicos y técnicos, y conservando y mejorando siempre la fertilidad de los suelos.