El hombre acusado de matar a su mujer durante la primera jornada del juicio, en la Audiencia Provincial de Logroño, a 20 de octubre de 2025, en Logroño, La Rioja (España) - JPEG - Europa Press
LOGROÑO, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
El acusado del crimen de Los Lirios -por presuntamente matar a su mujer en el interior del domicilio de ambos la madrugada del 13 de octubre de 2020- ha negado que la noche de los hechos acudiera de Gumiel de Mercado (Burgos) a Logroño. Afirma que se quedó a dormir en el pueblo donde estaba ayudando a su hijo con la vendimia.
La sesión de este miércoles del juicio contra, Á.E.M., acusado de un delito de asesinato con alevosía, ha comenzado con la declaración tanto de un Policía Nacional como con la del acusado, de 62 años actualmente. El Fiscal, por estos hechos, le solicita 22 años de prisión.
En su intervención ante el Tribunal Popular, ha dicho que su mujer no le comentó "nunca" que quisiera separarse y niega que él haya faltado "ni siquiera una noche de casa".
A preguntas del Ministerio Fiscal ha explicado que llevaba casado con su mujer desde el año 1988. Ha asegurado que su relación con ella "era normal, buena" y con la familia de la víctima, éste ha asegurado que "no era muy fluida" pero nunca "ha habido problemas". "Nos hemos llevado normal siempre" con casi todos ellos, ha matizado.
En su declaración ha afirmado que él iba a acompañar a la víctima al Tribunal Médico -visita que la víctima tenía el día 14 de octubre, un día después de los hechos- para ver si podía volver a trabajar tras dos años de baja por un problema de espalda.
A este respecto ha subrayado que "ella estaba ilusionada porque quería volver a trabajar y yo iba a ir con ella a acompañarla". No sabe -dice- porqué su mujer le comentó a otra amiga que le acompañase aquel día.
En el entorno de los días de los hechos, recuerda que el día anterior, 12 de octubre, estuvo todo el día "ayudando" a su hijo con la vendimia en el pueblo de Gumiel. Ya por la noche -recuerda- "llamé a mi mujer sobre las 21,11 horas" para decirle "que ya habíamos terminado y que al día siguiente (13 de octubre), después de ayudar a mi hijo a limpiar, iría para Logroño".
NO APAGÓ EL TELÉFONO AQUELLA NOCHE
Ha afirmado que "no apagó el teléfono" aquella noche pero ha destacado que en la casa de Gumiel no tenía "mucha cobertura". Recuerda que "se acostó" y se levantó sobre las 07,30 horas del día siguiente, 13 de octubre. Después de tomar café -sobre las 08,50 horas- "fue a una bodega" -situada en Villalba de Duero- pero niega que fuera tan temprano como dijeron los testigos en su declaración, si no que fue sobre las 09,30 horas.
Destaca que durante ese día estuvo visitando otras bodegas. Después "estuve con mi hijo un poco y me fui para Logroño".
Recuerda que se fue del municipio burgalés a Logroño en torno a las 15,00 horas del 13 de octubre de 2020 -un trayecto que es de alrededor de dos horas o dos horas y cuarto- y cuando llegó a la capital riojana entró directamente a su casa por el garaje.
Llegó a casa "y la puerta estaba cerrada con el resbalón" algo que, como ha dicho, "no era normal" en su mujer.
"Cuando abrí la puerta, y la vi tumbada..." (se derrumba) asegura que sí que le tocó la cadera pero "no las manos". Con los nervios -prosigue- "me equivoqué y llamé a un amigo en vez de al 112. Colgué el teléfono y llamé a emergencias y entré a casa a abrirles". "Yo lo primero que pensé es que se había suicidado", después me aconsejaron que "me fuera de la vivienda" y vino una psicóloga "y estuve hablando con ella".
"NO RECUERDO MUCHO"
De aquella tarde -expresa- "no recuerdo mucho. Estaba muy estresado" pero sí que niega que, a los días, cuando volvió a la Policía lo hiciera para inculpar a otras personas". "Yo solo fui a decir que había otro juego de llaves" pero no con la intención de "nada" solo para que la Policía lo supiera.
Con respecto a por qué se cambió de móvil dos veces en poco más de un mes, (antes del crimen y 20 días después, en concreto, el 11 de septiembre y el 30 de octubre) fue -ha dicho- por el cambio de la titularidad de las líneas. "Yo entregué el teléfono que tenía en ese momento (en su detención, un año después) de forma voluntaria".
Sí que ha dicho en su declaración que la noche de los hechos "su mujer abrió la puerta a una persona conocida, porque tenía la mirilla abierta, eso no es normal. Abrió a alguien que conocía".
PETICIONES DE CÁRCEL
Por estos hechos, la Fiscalía y la Acusación Particular solicita para el acusado 22 años de prisión. El Ministerio Público contempla además en su calificación provisional la agravante de parentesco y la agravante de "cometer el hecho por razón de género".
Igualmente, el fiscal, en sus conclusiones provisionales, pide 10 años de libertad vigilada para el acusado una vez cumpla la condena. En concepto de responsabilidad civil solicita una indemnización de 50.000 euros para el hijo de ambos y 10.000 euros para cada uno de los ocho hermanos de la víctima.