El acusado por intento de asesinato de un compañero de trabajo acepta tres años y medio de prisión

Juzgados Logroño, palacio de Justicia de La Rioja
Europa Press - Archivo
Publicado 15/10/2018 12:57:31CET

   LOGROÑO, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

    El acusado del intento de asesinato de un compañero de trabajo ha llegado a un acuerdo para ser condenado a tres años y medio de prisión, tres años menos de los que inicialmente pedía el Ministerio Fiscal. El juicio estaba previsto para esta mañana en la Audiencia Provincial.

   En al acuerdo, el fiscal ha aplicado la atenuante de reparación parcial sel daño. Por ello, el acusado, en prisión provisional, ha aceptado por el delito de asesinato en grado de tentativa 3 años y 6 meses de prisión, así como una prohibición de acercarse a la víctima a menos de 100 metros durante 8 años.

   También se le aplicará 3 años de libertad vigilada una vez terminada la condena, además de 5.000 euros de indemnización por los daños y perjuicios morales causados. Asimismo deberá indemnizar a la victima por las lesiones sufridas y al Servicio Riojano de Salud (SERIS) por la atención sanitaria prestada. Estas cuantías se fijarán en la ejecución de sentencia.

   El Fiscal solicitaba una pena de seis años y medio de prisión para el acusado por un delito de asesinato en grado de tentativa, al atacar a otra persona con un instrumento puntiagudo tras una discusión.

HECHOS

   Según el escrito de éste, al que ha tenido acceso Europa Press, los hechos se remontan al 23 de noviembre de 2017, cuando el acusado, mayor de edad y con antecedentes penales no computables, se encontraba en la cocina de un centro de Logroño donde mantuvo una discusión por asuntos domésticos con el responsable de organizar la limpieza del centro.

   El acusado, "muy enfadado porque le llamase la atención" y "con ánimo de acabar con la vida de la otra persona", cogió un cuchillo o un tenedor metálico o instrumento similar no concretado y, de forma sorpresiva, aprovechó que la víctima estaba de espaldas para atacarle.

   El acusado le propinó un único golpe con gran fuerza que le alcanzó el lóbulo de la oreja izquierda provocando la fractura de ambas articulaciones temporo-mandibulares. Tras el suceso, el procesado abandonó el lugar de los hechos, dejando a la víctima sangrando abundantemente.

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