ARAG-ASAJA acudirá al arbitraje para defender a los remolacheros riojanos "frente" a Azucarera

Publicado 08/05/2019 14:17:21CET

LOGROÑO, 8 May. (EUROPA PRESS) -

ARAG-ASAJA, junto al resto de asociaciones de ASAJA de zonas productoras de remolacha azucarera de la zona norte, acudirá a la Corte de Arbitraje de Madrid de la Cámara Oficial de Comercio e Industria para dirimir las diferencias sobre la contratación de remolacha que ha planteado Azucarera para esta campaña, al modificar las condiciones unilateralmente y vulnerar el Acuerdo Marco Interprofesional (AMI), en su último año de aplicación.

Según Azucarera, esta decisión se ampara en una cláusula de excepcionalidad que recoge el acuerdo interprofesional sobre posibles revisiones del documento, pero ARAG, como el resto de asociaciones de ASAJA, considera que "no tiene cabida ya que las condiciones no se han dado ni se ha producido el obligatorio consenso entre las partes".

Para ARAG-ASAJA, el precio impuesto por Azucarera supone una rebaja de seis euros y medio sobre el precio vigente en el AMI que la industria ha sustituido por un complemento vinculado al precio europeo medio del azúcar, que hasta octubre de 2020 no se conocerá, pero que, a tenor de la evolución del mercado internacional, "es prácticamente imposible que pueda compensar esa diferencia".

ARAG-ASAJA garantiza a los remolacheros de su colectivo en La Rioja "la defensa de sus intereses a través del procedimiento establecido en el Acuerdo Marco, que regula esos contratos y espera volver al entorno de negociación vigente, que garantiza la estabilidad que reclama el sector". La fecha de contratación de la actual campaña remolachera termina el próximo 31 de mayo, por lo que "hay que esperar a ese momento para contar con los datos de campaña ya cerrados".

A principios de junio se convocará una reunión de la Mesa Nacional, iniciándose en ese momento el procedimiento de arbitraje.

En el colectivo de ARAG-ASAJA esta decisión de Azucarera "ha supuesto la reducción de la siembra en torno al 40%, de 733 a 435 hectáreas, y la desaparición de zonas tradicionales de cultivo como el entorno de Nájera".

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