Una científica riojana lidera un proyecto para desarrollar tratamientos naturales que protejan el patrimonio cultural frente al biodeterioro - INMA COMUNICACIÓN
LOGROÑO, 24 Dic. (EUROPA PRESS) -
Una investigadora de Logroño lidera un proyecto europeo que busca revolucionar la conservación del patrimonio cultural afectado por el biodeterioro, uno de los principales problemas que amenazan edificios históricos y restos arqueológicos en todo el mundo.
La investigación comenzará el próximo mes de enero y está coordinada por científicos del CSIC en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA, CSIC-Universidad de Zaragoza).
La línea de investigación CoNFine (Conservation of built heritage: Natural Formulations agaiNst bio-dEterioration) está financiada por la Unión Europea a través de las Acciones Marie Sklodowska-Curie-Global Fellowships, y su objetivo es desarrollar tratamientos basados en enzimas inmovilizadas ennanopartículas y geles poliméricos para frenar el biodeterioro causado por microorganismos, una de las principales amenazas para edificios y restos arqueológicos.
De esta forma podrían sustituirse los biocidas convencionales, habitualmente tóxicos y con alto impacto ambiental, y frenar el deterioro en el patrimonio sin poner en riesgo la salud ni el entorno.
El CSIC es actualmente la institución española que cuenta con más acciones dentro de las acciones Marie Sklodowska-Curie.
En concreto, el proyecto está liderado por la logroñesa Águeda Sáenz Martínez y supervisado por Scott Mitchell, ambos científicos del CSIC en el INMA, concretamente del Grupo Bionanosurf.
Además, cuenta con la colaboración del Centro de Investigación en Corrosión de la Universidad Autónoma de Campeche 2 (UACAM) y el Laboratorio de Microbiología Aplicada de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), en México.
Las nuevas formulaciones se pondrán a prueba en el yacimiento arqueológico de Oxpemul, en la Reserva de la Biosfera de Calakmul, donde las condiciones ambientales -alta humedad relativa y alta temperatura- aceleran el biodeterioro.
Este ensayo en un escenario extremo permitirá que las soluciones desarrolladas puedan adaptarse posteriormente a edificios y estructuras de piedra en cualquier lugar del mundo, incluida La Rioja, donde existen numerosos ejemplos de patrimonio expuesto, desde iglesias románicas hasta construcciones tradicionales.
El proyecto tendrá una duración de 36 meses (2026-2028), e incorpora también actividades de ciencia ciudadana para implicar a la sociedad en el seguimiento y valoración del estado de conservación, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
CoNFine tiene una financiación europea de 256.753,20 euros y busca ofrecer alternativas a los biocidas convencionales.
El objetivo final es convertir al INMA en un referente en conservación sostenible del patrimonio, combinando investigación puntera, cooperación internacional y aplicación futura en el territorio.