Actualizado 18/12/2009 18:22 CET

La CPAR anuncia que denunciará ante los tribunales la aprobación del proyecto de Ecociudad

LOGROÑO, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Empresarios de la Construcción, Promoción y Afines de La Rioja (CPAR) anunció hoy que denunciará en los tribunales la aprobación del proyecto de Ecociudad, al que esta mañana dio el visto bueno definitivo la Comisión de Urbanismo de La Rioja.

Según dice la CPAR en un comunicado, este proyecto "responde a un proyecto urbanístico fruto del egocentrismo político de Pedro Sanz", además de ser "una grave irresponsabilidad política y económica que una vez más está cometiendo el Gobierno de La Rioja, al aprobar un proyecto residencial inviable, que está afectado por una gran inseguridad jurídica y que acabarán rechazando los tribunales".

Para la Asociación, "la irresponsabilidad económica de esta decisión se demuestra por la paralización en la COTUR de varios sectores residenciales en Logroño, que responden al crecimiento natural de la ciudad, que están pendientes de aprobar y que tienen garantía de futuro porque es donde los ciudadanos demandan su residencia, mientras que se tramita a toda prisa la aprobación de la Ecociudad".

"La aprobación de la Ecociudad revela que más allá de un proyecto serio y sólido existen en la sombra intereses de otra índole. Se trata de una decisión que distorsiona el crecimiento natural y racional de Logroño, y que afecta tanto a las expectativas de compra de vivienda de los ciudadanos, como a las empresas del sector, porque supone una modificación de las reglas del juego por voluntad de Pedro Sanz", añade.

A su juicio, "el proyecto debería estar sujeto a las normas urbanísticas vigentes en Logroño y llevarse a cabo con la máxima transparencia política y coordinación entre las administraciones afectadas, cuestiones éstas que en la tramitación de la Ecociudad han brillado por su ausencia".

"Debemos recordar que la Ecociudad se encuentra íntegramente en terreno de Logroño y se ha aprobado sin el acuerdo y con la oposición expresa del Ayuntamiento de Logroño. De esta manera, la Ecociudad se convierte en el mayor escándalo urbanístico vivido en La Rioja durante la democracia", asegura la CPAR.

Recuerda que "la Ecociudad es un proyecto que se encuentra recurrido en los tribunales, por lo que eventualmente va a ser anulado; parece que a lo que está jugando el Gobierno es a intentar convalidar posteriormente el proyecto que los tribunales acaben declarando nulo, algo que no deberían permitir ni la justicia ni los ciudadanos".

Indica que el proyecto "no tiene ninguna bondad ecológica, se trata, simplemente, de vestir de verde un pelotazo urbanístico con el riesgo cierto de exponer a los ciudadanos a riesgo de inundaciones y corrimientos de tierra, además de tener que vivir con ruido constante proveniente de los aerogeneradores y con un paisaje de placas solares instaladas en suelos industriales yermos".

Por ello, cree que "se prevé la construcción de casi 3000 viviendas en un terreno muy alejado de la ciudad, que se convertirá en una ciudad fantasma, dotada de escasos servicios, y en el que los propietarios tendrán que afrontar un gran número de dificultades e incomodidades derivadas del aislamiento y la inseguridad que ello provoca".

Así, la CPAR se muestra convencida "de que en apenas unos meses se pondrá la primera piedra de un proyecto ruin que sólo se realiza por la soberbia política de Pedro Sanz, que es el único que maneja los hilos del urbanismo de La Rioja y en el que el resto de los gestores son simples marionetas".

"Se aprueba un proyecto que, aunque se sortee de cara a las próximas elecciones autonómicas y locales para arañar unos votos, los adjudicatarios de las viviendas no podrán habitarlas hasta el año 2017. Esa es la urgente necesidad de VPO que justifica todo el proyecto que se está vendiendo", asegura.

Se pregunta la razón de que "no salgan adelante y con la misma celeridad los sectores residenciales propuestos por el Ayuntamiento de Logroño, que cuentan con unos proyectos serios y de una importantísima inversión económica que generarán muchos puestos de trabajo".

En sus palabras, "porque Pedro Sanz no quiere, no desea que ninguna otra Administración desarrolle un proyecto urbanístico alternativo a su ecociudad, es un problema de voluntad política, no existen problemas técnicos de ningún tipo, su pretensión es lograr un rédito electoral personal, utilizar el urbanismo para la confrontación política, y todo ello a costa de engañar a los ciudadanos".

"Pedro Sanz demuestra un egocentrismo y una soberbia política que no se merecen los votantes riojanos y que no recordamos en ningún otro político riojano en la historia", dice la CPAR, que anuncia, por último, que va a recurrir "nuevamente ante los tribunales la aprobación definitiva de la ecociudad, un proyecto al que le espera un largo y tortuoso camino en la justicia".